miércoles, 5 de octubre de 2016

He dejado de trabajar y me quedo en casa, por que me lo puedo permitir???

La verdad es que lleva tiempo dando vueltas en mi estómago una desagradable sensación.
Llevo meses justificando que no he vuelto a trabajar y que mi hijo no va a una guardería.

Las miradas y los comentarios son variopintos y de haberlo pensado antes... debería haber llevado un cuaderno de bitácora al respecto!

Pero creo que lo peor son las voces escondidas, las sobremesas a tu espalda, los dimes y diretes.  Sabes que eres juzgada, sabes sin que te lo digan, lo que realmente piensan de ti, a pesar de ello a mi me importa un comino.

De todas las habladurías que puedo generar quizás la que más me molesta es la de...claro!se queda en casa porque se lo puede permitir.
La versión en la que se me describe como madre floja por no querer trabajar no me molesta,  incluso me río al pensarlo en voz baja, pero... que significa que me lo puedo permitir??

Aunque vivimos en Holanda somos barberos. El sueldo es normal.  No recibimos ayudas de ningún tipo y mi sueldo hace más de un año que es prácticamente inexistente. Gracias a colaboraciones y cursos de vez en cuando conseguimos un extra! pero vaya... que no da para grandes festivales.

Quedarse al cuidado de un hijo es una decisión personal e intrasferible, que proporciona otra mirada a este mundo y te obliga a replantearte muchas de las verdades que existen.

Quedarse al cuidado de un hijo es posible pero requiere de reorganización y de tener ciertas cosas claras.

Uno más viene a la familia, que ya es un gasto extra, un sueldo menos entrará  en casa así que..a hacer números.

Recuerdo que cuando me quedé  embarazada enseguida queríamos cambiar de casa,de coche, comprar un montón de cosas...pero... era necesario?

Si hacíamos todos esos movimientos, los gastos mensuales aumentarían siendo imposible prescindir de un empleo.

Así que reorganizamos nuestro pequeño hogar,empezamos a ahorrar dinero y el coche de nuestros sueños se quedó en un humilde coche de segunda mano que esperamos nos acompañe en muchas aventuras más.

El sueldo da justo. No tenemos grandes lujos pero nuestra vida nos enriquece de otras maneras.

Agradezco una y otra vez que hayamos sido capaces de encontrar la forma de encajar los engranajes de esta maquinaria que nos ha permitido llegar a los 15 meses de lactancia, de colecho y de esta crianza que nos está  enseñando otras formas de entender la vida y la paternidad.

Respetamos a todas las personas de igual manera que nos gusta ser respetados

El problema surge al creer que quedarse en casa a cuidar de un niño ocurre porque te lo puedes permitir, como insinuando que o tienes un marido millonetis o no se puede, si tienes ese pensamiento es que no has aprendido nada de las generaciones de nuestros padres y abuelos.

Si no puedes tenerlo todo, debes priorizar y organizarte. Quiero dejar claro que partimos de la base que de verdad queremos quedarnos en casa a cuidar de los niños, de lo contrario hacer esfuerzos para que ocurra es absurdo y debatir conmigo al respecto más, si una mujer no quiere renunciar a otras cosas por su hijo es tan respetable como cuando un hombre así lo hace, así que esto va solo para aquellos que tengan dudas sobre cómo se puede quedar uno de los padres en casa y no morir en el intento.

Recordaré siempre las historias de mis abuelos durante la guerra o de cuando emigraron a Venezuela y comprarse unos zapatos era uno de esos lujos que se debían celebrar, poder saborear chocolate o galletas era una autentica fiesta para mi madre cuando era niña y hoy por ejemplo son alimentos que forman parte,por desgracía, de la alimentación diaria infantil.
Como han cambiado las cosas. ..

Me enseñaron a valorar los esfuerzos para conseguir lo material pero que lo importante en esta vida son la salud y el amor y estos son impagables. Sus historias acerca de cómo mis padres, para comprarme fórmula, se pasaban una semana sin casi comer...o caminando por toda Barcelona porque no había dinero para ir en transporte público me han marcado de por vida.  Ellos partieron de nada y lo fueron luchando todo.

En líneas generales nos emancipamos con el kit completo,o lo intentamos y no imaginamos un futuro con niños a los que no podamos darles de todo y no perder nada en el proceso. Pero en realidad los niños necesitan de muy poco, alimento, amor, cobijo...todo lo demás son necesidades inventadas. Todos sabemos que los niños pequeños se lo pasan mejor con el envoltorio de Sophie, la superjirafa carisísima, que con el propio objeto de goma.

Yo no puedo tenerlo todo. Es imposible. Por lo tanto tengo que renunciar a cosas y no me duele, ni lo hago como sacrificio, ni me siento frustrada.

Hablando con un amigo que ha entrado recientemente en los veintes, me di cuenta de que el problema cuando hablamos de maternidad,de conciliación,etc. ... es que nadie quiere renunciar a nada.

Queremos tener el paquete completo.

Vivimos en una sociedad que nos dice que no tenemos límites,  que si no viajamos a destinos exóticos no sabemos lo que es la vida, que tenemos que ser perfectos amigos, amantes, maridos y mujeres, que tenemos que vivir una vida perfecta, no podemos renunciar a nuestros sueños,hay que vivir al máximo,  hay que ser madre y una trabajadora exitosa o empresaria excepcional pero además tenemos que ser mujeres más allá de ser madres ya que ser solo madre parece que ahora... pues no está muy bien visto.

Quizás las carencias de nuestras abuelas y madres, sus "no seas tonta y ya tendrás tiempo de tener hijos o el no hagas como yo... están más interiorizados de lo que nos pensamos.

Y aquí estamos.

Una nueva generación de padres y madres a caballo entre los antiguos parámetros de lo que se esperaba de nosotros, las confusas nuevas tendencias que todas son la mejor opción y pobre de tu niño si escoges la contraria a la que yo opino, intentando salir adelante.

La conciliación laboral y familiar es esa utopía que debe permitirnos llevar nuestra vida laboral y familiar como queramos en el momento que deseemos.  Es decir, conciliación debería significar libertad.

Pero cómo podemos luchar por la libertad si aun somos prisioneros de los pensamientos inculcados?. Cómo podemos pedir libertad si no respetamos a nuestros familiares y amigos en sus decisiones más personales?

Yo me siento muy afortunada, mucho, porque en todo momento estoy cabalgando este desierto con muy buena compañía y ejerciendo al máximo esa libertad que le deseo a todo aquel que esté  leyendo mis palabras.

Puedo permitirme quedarme en casa porque he renunciado a mi libertad económica y a mi poder adquisitivo, porque como familia hemos decidido renunciar a un piso más grande y cómodo y a ciertos lujos, porque tengo un marido que es consciente de su paternidad y de lo que eso significa.

El peque crece, pronto las tornas irán cambiando un poco porque mi teta ya no es necesaria 24 horas al día.  Él, mi compañero e indispensable parte de esta maternidad que estoy viviendo, reducirá un día su jornada laboral y yo ese día volveré a mi sillón barbero que tanto echo de menos. Y cada año y cada época será diferente y exigirá que nos adaptemos a las circunstancias y a la realidad.

Seguramente no podremos ir a Tailandia con brazalete todo incluido,pero perderse por ese país con una mochila es de las mejores experiencias que tuve en mi vida y que no cambiaría por hoteles de lujo con todo incluido... se hubieran cargado todo lo que ese viaje me aportó.

Quizás la comodidad es el problema, realmente el crecimiento personal se encuentra en la incomodidad y deberíamos salir a buscarla de vez en cuando para redescubrir la belleza y las bondades de aquello que nos rodea. No crees?


La próxima vez que juzguemos a alguien por sus decisiones, por como crían a sus hijos o como llevan su paternidad o maternidad deberíamos recordar a Hobbes y dejar de ser Lobos para el Hombre....

Aquí me despido hoy, deseando una sociedad más consciente y respetuosa.

A seguir creando y compartiendo!



lunes, 19 de septiembre de 2016

De cómo pasar un año sin enseñarle nada a mi hijo.

Hoy me he despertado de golpe, casi de un susto, y a mi mente ha venido un pensamiento tan poderoso que sentí la necesidad de escribir, así, de primera hora de la mañana...

Hoy he caído en la cuenta de que en un año no he enseñado nada a mi hijo...
No le he enseñado a sentarse, no le he enseñado a levantarse, no le he enseñado a dormir, ni siquiera le estoy enseñando a comer o coger un vaso...ni a usar un tenedor!!

A estas alturas quien lea estas palabras debe imaginar a mi pequeño de 14 meses como un bebé  inerte y pensará de mí que soy una terrible madre.

La realidad es que, en este camino, la confianza en que los niños nacen y van evolucionando progresivamente a la par que su cerebro y su sistema músculo esquelético van madurando, la certeza de que vienen con una curiosidad innata, una sabiduría especial que también  llega de serie y unas ganas insaciables de investigar y aprender del mundo que les rodea han sido sus mejores maestros.

Intervenir en cualquiera de esos procesos tan intuitivos, sin saber realmente en que momento están ocurriendo esos cambios, intervenir en algo que ocurre de manera natural llega a ser contraproducente.

Quizás el camino sea más largo, o no, cada niño tiene su ritmo y los hitos del desarrollo se darán según la madurez del sistema nervioso y músculo esquelético así como la madurez del cerebro vaya permitiendo dichos logros. Lo que si es seguro es que la diferencia es evidente, el cuerpo del niño se mueve con más seguridad, la confianza en sí mismos es mayor pues ellos han llegado a conseguir por si mismos todos los logros del camino. No hay mayor satisfación que luchar por algo y conseguirlo. Los recién nacidos y los niños tienen tantísimo recorrido que trabajar, tantos objetivos ppr cumplir, que a veces las ansias del adulto le roban esos momentos.

Lo mismo ocurre cuando juegan, cuando pintan, cuando crean con plastilina.

No estamos en sus pequeños cerebros, no podemos ver lo que la ciencia ya sabe. En esos momentos, nuestros pequeños tesoros, están llevados por sus motores principales, creando nuevas conexiones en el cerebro, coordinando su cuerpo, trabajando la concentración, la propiocepción, descubriendo colores, formas, integrando esa información para tener una base sólida de conocimiento, están ejerciendo de físicos, experimentando... y en momento de máxima creación llegamos con una pregunta sencilla a romper la magia del momento "que estas haciendo" "estas dibujando un sol?" "oh!que bonito!" "las nubes son blancas!".

Es por ello que cada vez tengo más clara mi función en esta etapa.
Observar, acompañar y solo ayudar en caso necesario.
Ellos no necesitan que les enseñemos nada de lo que viene programado en su ADN. Pero si podemos informarnos y ofrecer mejores ambientes, más preparados para sus diferentes etapas y para que esos hitos del desarrollo se produzcan de manera libre y no para que un adulto se sienta más realizado por haber enseñado al niño a caminar.

Lecturas sobe EmmI Pikler, descubrir metodologías como Montessori, Waldorf o Dalton. Entender que los niños no son envases vacíos que necesitan ser llenados de conocimiento deben ser pasos esenciales para ejercer otro tipo de mater/paternidad.

Así que aquí os dejo con mi reflexión matutina y con la feliz sensación de saber que ahí estaré para disfrutar de los próximos años,acompañando a mi pequeño duende y disfrutando de su propio descubrimiento y de su crecimiento personal.

En este fuerte seguiremos creando y compartiendo! (aun sigo trabajando en la receta de magdalenas veganas perfectas!)


lunes, 5 de septiembre de 2016

Tortitas de avena y plátano sin azúcar y sin huevo.

Desayunar en familia es de los placeres absolutos que me da la vida.
Disfruto del momento en el que preparamos entre todos la primera comida del día, compartimos unos abrazos y unos besos en el proceso y en la mesa nos organizamos para el resto del día y recordamos los mejores momentos del día anterior.

Cuando Aiden comenzó  con la alimentación complementaria lo que más  sentido tenía  para nosotros era seguir las pautas del BLW, introducción de la alimentación sin necesidad de potitos y purés y a su ritmo! sin guerras para comer? suena fantástico no??

Pues lo es...un poco de guarreria los primeros meses...sin duda!

Pero increíble la experiencia de ver como se relaciona con naturalidad con los alimentos, sin dramas ni llantos.

Es un momento divertido, en el que se permite explorar texturas, descubrir sabores y estar en conexión con el resto de adultos de la mesa.

Según fueron pasando las semanas la alimentación familiar se fue transformando ya que para predicar con el ejemplo llevamos meses cambiando hábitos alimenticios y a día de hoy todos comemos lo mismo.

Sin azúcar, muy poquita sal para los adultos y un montón de frutas y vegetales.
La desaparición de alimentos procesados en casi todas sus formas y el aumento del consumo de legumbres sustituyendo el de productos de procedencia animal están siendo la tónica de este último año.
Poco a poco...
no somos veganos ni vegetarianos, pero si que hemos aumentado el número de platos carentes de carnes y lácteos y somos más conscientes como consumidores, pero aún estamos en proceso!!

Hoy os traigo uno de los desayunos más deliciosos que hemos probado!!

Tortitas de avena y plátano! !

Tan fáciles como poner 1 plátano,  5 cucharadas de avena, 5 de leche vegetal (a nosotros nos encanta la de almendra), una pizca de canela (al gusto...o sin ella) y a batir!!!!

Si le añadimos una cucharadita de levadura de repostería y  2 cucharadas de maicena la consistencia mejora bastante.

Deja reposar la masa, entre 30 minutos y 3 horas, y calienta una sarten que no pegue, puedes usar un poquito de aceite y pasar un papel de cocina absorbente para retirar el exceso.
Un truco es preparar la masa por la noche y dejarla en una bolsa de manga pastelera desechable, se cierra con un clip en la zona superior y a la mañana siguiente no tendremos excusas para disfrutar de tortitas recién hechas!!!


A mi me encanta rellenarlas con mantequilla de cacahuete un poquito de mermelada y trocitos de plátano!  ya no son light.. pero ñaaammm!!

Espero que las probéis y que os rechifla tanto como a nosotros!
El peque las debora!



jueves, 1 de septiembre de 2016

Actividades sensoriales caseras para bebé de 14 meses. Mesa sensorial "pop-up".

Hacía mucho que no escribía un post que aportase algo más que mi experiencia o mi opinión  y hoy quiero explicaros como con un par de cajas e imaginación hemos creado un rincón sensorial "pop-up" estupendo para hogares con poco espacio! Espero que os guste!

 Ver crecer a tu hijo, observar como se desarrolla y como alcanza nuevos hitos es sin duda lo más emocionante que estoy viviendo como madre y lo más sorprendente también.

Todos los que caminamos, nos sentamos, subimos escaleras o nos servimos agua en un vaso no somos conscientes de la suerte que es poder hacerlo sin ayuda. No somos conscientes de la importancia de la autonomía hasta que la perdemos. Por ello es tan necesario seguir trabajando como sociedad para ayudar a que todos los seres humanos podamos disfrutar de la máxima autonomía posible y por desgracia cuando la naturaleza o un accidente se interponen en lo naturalmente concedido, es el bolsillo el que va a tener que desembolsar grandes sumas de dinero en especialistas y aparatologia para conseguirlo. 

Así que nunca me imaginé  celebrando tan profundamente la suerte de que Aiden esté  adquiriendo autonomía de movimiento y espero que en un futuro pueda disfrutar de la libertad de pensamiento también. 

Para ello desde que nació  hemos seguido lo mejor que hemos sabido las directrices que marca el "movimiento en libertad", nos hemos preparado para no intervenir en el proceso madurativo que requiere la cadena de movimientos que suceden hasta que el niño camina por si mismo. 
Nos estamos dejando influir por metodologías como Montessori o Waldorf para preparar el ambiente de actividades,vida práctica y juego en el hogar. Seguimos leyendo y estudiando acerca de la comunicación asertiva y el acercamiento a la crianza de los niños desde el respeto. Seguimos en pañales vaya...

Cuanto más profundizas acerca de educación, procesos madurativos, lectoescritura, actividades sensoriales... más conciencia tomas de lo poco que sabes al respecto, la punta del iceberg diría yo, por eso doy las gracias por las personas que dedican su vida al estudio y cuidado de los niños, creo que son de las profesiones más importantes ya que los niños son realmente la sociedad futura. Todos los esfuerzos por entender mejor lo que ocurre en estas etapas y por mejorar la infancia repercutirán sin duda en el bienestar del futuro.

Creo que hay estupendas escuelas infantiles con grandes educadoras infantiles que pueden proporcionar un increíble abanico de experiencias que en casa son más limitadas. 

Yo soy solo una madre, por mucho que me informe jamás tendré el conocimiento que tienen estos profesionales y espero que mis palabras sirvan de agradecimiento por su labor.

Nosotros hemos optado por disfrutar de estos primeros años juntos en casa, hasta que toque ir al "voorschool" para integrarse mejor. Se empieza sobre los 2 años, unas pocas horas, días salteados en la semana. Un periodo de adaptación al espacio en el que pasará una larga temporada y formará parte de su rutina diaria por muchos años.

Antes de los 2 años hemos hecho todos los esfuerzos para que seamos uno de los padres el cuidador mientras el otro trabaja,es una experiencia que le recomendaría a todo aquel que se lo pueda permitir ya que son meses de muchas primeras veces!

Y ya me dejo de rollos!!!que me lío yo sola!!


Aiden tiene 14 meses y una curiosidad insaciable, necesita de constantes estímulos diferentes y le cuesta permanecer en una actividad más de 5 minutos. Así que nos toca ponernos creativos y seguir al niño!

Esta semana hemos aprovechado el calor para realizar una búsqueda del tesoro.
En el Hema  compramos por pocos euros una bolsa con diversos objetos marinos de plástico. Como vivimos en un piso pequeño hemos improvisado una mesa sensorial con dos cajas de plástico del Ikea que mientras están vacías sirven para almacenar juguetes y cuando las encajamos... la imaginación aporta la versatilidad!
Más fácil y económico imposible!!




Llenamos de agua la caja superior y dentro pusimos los tesoros y una caja en el lateral para rescatar joyas y tiburones, también sirvió  como cucharón, como barco...
Una actividad muy fresquita que le encantó  y qué durante días pedía para repetir señalando la caja y diciendo "abua".


Otra actividad que nos ha encantado, porque seamos honestos... esto no estaría ocurriendo si no me encantasen  las manualidades; arroz de colores!



Hemos teñido arroz con colorante alimentario.
En cada bolsita una cucharada de vinagre blanco y unas gotas del colorante, a más cantidad más intensidad,  y agitar.



Abrir las bolsas y dejar secar unas horas.

La diversión está asegurada!!

Pusimos un mantel en el suelo y mezclamos los colores primarios, el resto en sus manos lo dejé.




En el juego de los niños, al igual que en sus momentos mas artisticos dibujando o moldeando,nuestra función resumida mucho muchísimo, es el de presentadores de la actividad, observadores y en el caso de que lo pidan entonces intervenimos o lo que es lo mismo; ayudamos.

Es fascinante estar ahí,  observar sus reacciones y simplemente respetar que lo que está ocurriendo ocurre en su interior,que se escapa a nuestra comprensión y que esa es la magia de crecer.

Espero que este par de actividades os inspire en la búsqueda de nuevas experiencias para vivir en casa con los más peques!

Desde mi rinconcito seguiré compartiendo hilos, bizcochos y tinta, así que no dudéis en escribir en comentarios que os ha parecido y si lo ponéis en práctica me encantará  leer vuestras experiencias!

Hasta la próxima aventura!


sábado, 23 de julio de 2016

1 año de amor, respeto, porteo, lactancia y colecho. Reflexiones de una mamá novata

Pues aquí estamos, casi 13 meses después de su nacimiento, reflexionando sobre nuestro primer año juntos.

Algo que se repite desde el día en el que ese palito plástico me confirmó el embarazo, es esa niebla espesa que me impide visualizar como serán las cosas en el futuro.
Quizás por ello me ha resultado más fácil dejarme llevar por el día a día y fluir con la situación.

Mi falta de experiencia con niños la he intentado suplir con mucha información. Desde que mi reloj biológico desató esa corriente hormonal que me provocaba lágrimas al ver pequeñas prendas textiles, el tema de la educación y la crianza me ha interesado mucho.

He podido llegar al embarazo con una clara preferencia acerca de que líneas educativas llevaría en un futuro y las grandes dudas de una premamá las tenia resueltas con bastante seguridad al respecto.

Pero si me preguntabas cosas más concretas... ahí aparecía la niebla. Hasta cuando vas a dar el pecho? cuando querrás reincorporarte al trabajo? hasta cuando llevarás al niño en la mochila? no vas a sacarlo de vuestra cama?

Niebla..niebla..niebla...

No puedo responder a esas preguntas porque sigo el ritmo de un nuevo ser que ha llegado a este mundo con una personalidad tan marcada que pronto aprendí que no soy yo la que le enseña lo que es la vida, él es el que me enseña a mí.

El amor y el respeto por su propio ritmo, la decisión de no intervenir en procesos que no requieren de educación sino que son parte de la maduración  de una persona, tales como el sueño, el movimiento, la alimentación o el control de esfínteres, nos han llevado al punto en el que como acompañantes no podemos forzar las cosas.

Es por ello que no se responder a muchas preguntas que se plantean en el futuro.

No veo a niños de 15 años porteados por lo tanto tengo un rango aproximado de lo que ciertos hitos pueden exigir de mí, pero si algo entiendo ahora es que cada etapa es preciosa en si misma y que no es necesario precipitar el fin de la misma. Ya llega suficientemente rápido.

Cuando se habla de colecho, lactancia a demanda y porteo, si sumamos el término crianza respetuosa y completamos línea para bingo, se producen ciertas incomodidades a nuestro alrededor.
Quizás porque son prácticas que en ocasiones van acompañadas de pensamientos extremistas y poco tolerantes, increíble pero cierto, y también en ocasiones se usan con tintes moralistas que desde una palestra juzgan y someten a dura crítica a quien no participa de dichas prácticas y pensamientos.

No es nuestro caso.

Respetamos a todas las personas que nos rodean y no podríamos practicar una crianza respetuosa sin predicar con el ejemplo.
Si que es cierto que cuando posees cierta información no dejas de querer compartirla para combatir ciertas prácticas y luchar contra mitos que desaparecerían gracias a ello. No quiero vivir luchando, quiero vivir en paz, armonía y respeto.

La triada de este tipo de crianza no asegura nada, y no es precisamente "necesaria" para practicar crianza respetuosa. Me decanto por este término ya que apego lo sienten todos los niños indistintamente de la posición activa del adulto cuidador y encaja mejor con mi visión del tema.

Y es que al final te das cuenta de que ser padres es un compendio de elecciones constantes que sumados a factores externos que influyan en la vida de nuestros hijos, darán como resultado un futuro incierto que será el presente de un ser humano intentando vivir de la mejor forma posible tal y como tú mismo has hecho en tu vida.

Y con esto quiero decir... que bastante presión se siente por el hecho de ser responsable de una vida humana como para que aun por encima autoimponer ciertas presiones que son impostadas y pertenecen a un imaginario; sea el que sea.

La superwoman de los 90 o esta madre pura del siglo XXI son arquetipos llenos de condicionantes y tan malo es uno como el otro cuando te fuerzan a cumplir con cánones que llevan a la culpa de no hacerlo.

Sea lo que sea que hagas en tu vida, hazlo porque te gusta. Porque te has informado contrastando puntos de vista. Porque encaja en tu vida. Que la raíz de ello sea el amor.

Cuando hacemos las cosas por miedo, ya sea a la culpa, a la crítica social o familiar, ya sea al pediatra... el resultado no será tan bueno como cuando realizamos lo que sea desde el corazón.

Por ello da la teta o el biberón con amor, usa el portabebes o el carrito con amor, déjale en su cuna o acurrúcalo a tu ladito con amor y todo saldrá bien.

En nuestro caso, la lactancia fue dura al principio pero con buena información y superando las dificultades aquí seguimos con lactancia a demanda. La comida la introdujimos poco a poco gracias a las indicaciones del Baby Led Weaning y hoy ya hacemos 3 comidas en familia y la gente alucina cuando Aiden come con sus manos desde carnes, pescados o fideos, y como debora la fruta o el yogur.

Decidimos confiar también en su capacidad de movimiento y adaptamos la casa para que pudiese moverse en libertad. No intervención y ayuda solo si es necesario.
Ahora disfrutamos viendo como por si mismo explora su entorno con delicadeza, supera retos que el camino le pone y poco a poco da sus primeros pasos solito.

El porteo ha sido nuestra gran salvación.  Su alta demanda de contacto, teta y brazos en los primeros meses nos han llevado a no querer dejar los fulares y la, ahora tan práctica, Manduca. No cambio por nada el llevarlo pegado a mi, creciendo juntos, la comodidad de ser un bloque moviéndose fácilmente por la cotidianidad. Es nuestro método favorito sin duda. Aunque ahora mismo el carrito de paseo está ganando en ciertas ocasiones ya que le permite mayor libertad de movimiento y le gusta ir todo estirado viendo el mundo pasar. A mi me resulta incomodo y limitante pero a los abuelos les encanta asi que...respetamos y buscamos puntos de encuentro para que todos podamos disfrutar de la crianza del niño. Eso sí, la mochila la pide en ciertos momentos así que desde hace 15 días estamos combinando y así todos felices!


Seguimos compartiendo nuestra cama gigante, las noches siempre han sido los momentos de más alta demanda y aunque ya muestra más señales de independencia, necesita su tetita cerca muchas veces cada noche así que respetamos su ritmo y poco a poco ganará en independencia y la que lo echará de menos soy yo...y su papá! aunque le cueste un poco más reconocerlo.

Este año ha sido retante, duro, lleno de momentos límite, pero a la vez ha sido un año lleno de amor del bueno, de ese que no necesita edulcorantes.
Ha sido un año rebosante de primeras veces y momentos inolvidables.
Veo su cuerpecito, ya más niño que bebé, y aún no me creo que algo tan perfecto haya salido de mi cuerpo.
Ha crecido tan rápido que si seguimos así, para cuando me de cuenta ya se estará marchando de casa y yo escribiendo sobre el síndrome del nido vacío.

Nuestras elecciones son nuestras y no son mejores ni peores que las de nadie.
Seamos padres y madres unidos creando un mundo mejor para nuestros hijos y no para competir en absurdos debates de crianza que nos alejan en vez de acercarnos.

Un abrazo muy fuerte y ha seguir cambiando el mundo!


martes, 23 de febrero de 2016

Nuestra leche no sale gratis

Mi leche no sale gratis, desde luego que no.
La leche materna tiene un coste, uno que muchas mujeres no pueden pagar, otras no están dispuestas y las que decidimos que es un precio que vale cada céntimo invertido lo pagamos no sin posponer proyectos, invertir tiempo y enfrentarnos a situaciones para las que nadie nos había preparado.
Para poder ofrecer a nuestros hijos la leche que naturalmente ha sido diseñada para ellos las mujeres en la mayor parte de Europa tienen que reorganizar su vida laboral y familiar.
En mi caso, tras la baja maternal, la única opción viable fue dejar de trabajar por lo que la lactancia materna me ha costado un salario mensual, más de 1200 euros. Si lo equiparamos a la leche de fórmula que supone un coste de unos 100/200 euros al mes echando por lo alto..podríamos decir que una semana de leche materna (un bote de formula) me cuesta 300 euros.
Con políticas de conciliación que tuvieran en cuenta lo que implican 6 meses de lactancia materna exclusiva, que amparasen a las mujeres que entendemos que hay 9 meses de gestación fuera del útero y queremos estar disponibles para nuestros bebés, que abrazasen la idea de que los padres son necesarios en esos meses como soporte fundamental para confeccionar juntos una buena base que asiente a la futura familia, políticas de conciliación que soporten otros modelos familiares que necesitan aun más urgentemente de otras facilidades para asegurar el mejor de los cuidados para los nuevos miembros de nuestra sociedad.Con esos cambios desde luego nuestra sociedad avanzaría a pasos agigantados.

Como me gustaría que se valórase cada gota de leche que las mujeres producimos.

El cuidado de los niños también cuesta dinero, una fortuna cuando se pone en manos de personas externas, no entiendo porque a estas alturas los países europeos no cubren económicamente a las mujeres y hombres que dejamos de trabajar para tal propósito.

Mi leche tiene un valor más allá del económico.  Mis cuidados tienen un valor más allá del económico, pero esta sociedad cree que es gratis, que porque la naturaleza permite que de mis pechos emane leche y de mis brazos amor ya no debo recibir compensación económica y pasar a depender de un marido o una tercera persona que nos sostenga.
Igualmente, para lidiar con el sentimiento de culpa y traer algo de dinero a casa, busco las mil y una para no ser un ingreso 0.

Ser madre, ser mujer, ser trabajadora, emprender, cuidar, amar, nutrir...
Nos enfrentamos solas a decisiones dificiles, siempre juzgadas, siempre menospreciadas.
Porque si das el pecho y dejas de trabajar, si das biberón y dejas de trabajar, si das el pecho y sigues trabajando, si dejas llorar o no, si crías con respeto o sigues patrones tradicionales más estrictos, siempre alguien sentirá el derecho de mirarte por encima del hombro.
Gratis.
Salimos gratis y algo así no muchos están dispuestos a perderlo.


jueves, 7 de enero de 2016

Soy una madre chupete (carta abierta a Estivill)

Tengo la suerte de haber aprendido a contrastar información para poder desarrollar una opinión propia y aunque sin conocer en profundidad el método conductista que propone el Dr. Estivill ya me negué a practicarlo no quería seguir opinando sin haber siquiera escuchado alguna de sus conferencias o entrevistas.
Reconozco que la opinión negativa al respecto la recibí tras la lectura de libros opuestos a métodos conductistas y no me hizo falta mucho más para saber que aunque respetable, no encajaba en mi idea de crianza.
Así que ayer, movida por la más absoluta inocente curiosidad, me dispuse a indagar por la Red sobre este  doctor y así escuchar su opinión y sus argumentos.
Nada quiero objetar al respecto de su método ya que no tengo ni los estudios ni la preparación para hacerlo y creo que personas más capaces que yo ya lo han publicado en diferentes blogs y libros.
Yo solo quiero decirle a este doctor que se podía ahorrar la mención despectiva hacia cierto grupo de madres, como usted nos llama, que no somos partidarias de seguir su método.
En dicha conferencia entendí porque genera animadversión entre los partidarios de la crianza respetuosa.
Permita que le diga que sus palabras cargadas de despotismo pueden resultar ofensivas y que ese grupo de madres podría debatir perfectamente algunas de sus sugerencias y no por ello ser merecedoras de tal desprecio.
Personalmente yo me he quedado con las ganas de que alguien le dijera que los chupetes y los peluches son sustitutivos de la madre y no al revés como sugiere. Es más! estoy cansada de debatir este argumento así que permitame que le diga algo;

Yo, como mujer en poder pleno de mis facultades, habiéndo estudiado previamente diferentes opciones y entendido las diversas opiniones al respecto.
Declaro que decido libremente ser el chupete, el peluche de mi hijo, el paño de lágrimas, la compañera en su proceso evolutivo, la almohada, el biberón, su consuelo y su nana, su mecedora y su enfermera, su consejera y todo lo que haga falta y que su padre en uso de su libertad  ha decidido ofrecerle su cuerpo como sofá, sus brazos como peluche y su alma como guía.  Ambos nos hemos comprometido de manera consciente a ofrecer lo mejor a nuestro hijo no siendo siempre lo que èl quiera. Y como tal decisión usted debe respetarnos.

 Estamos esforzándonos cada día por aprender a tratar con respeto y eliminando tantos condicionantes de crianzas pasadas que consideramos pueden no ser la mejor opción para nuestro hijo, que tratarnos de mujeres que no tenemos remedio muestra su derecho a pataleta (que lo tiene por supuesto)
 Respetamos a a aquellas personas que tienen diferentes opiniones a las nuestras. Entendemos que en la vida todo se trata de elecciones y que por ello todas son igual de válidas.  No me creo mejor que nadie por las decisiones que tomo con respecto a mi maternidad y mi visión  de crianza de mi hijo. Tampoco quiero que nadie me haga sentir peor por ello.
Declaro amor incondicional al ser que se ha mecido durante 9 meses en mi vientre, si ha estudiado al feto como dice entenderá que está en constante mecimiento,  y que gracias a los avances científicos y médicos pudo ser sacado de mi vientre en una cesárea exitosa.
No soy fundamentalista. He usado leche de fórmula cuando ha sido necesario y prescindido de ella lo más rápido posible. Uso fular pero también el carrito cuando es más adecuado.
Soy un ser humano con capacidad para discernir lo que me gusta de lo que no, lo que me conviene de lo que no y merezco todo el respeto del mundo inclusive si no estoy de acuerdo con su método y con muchas de las cosas que afirma que no son ciertas o al menos son científicamente debatibles.
Ninguno de nosotros Dr.Estivill disponemos de la razón universal así que agradecería que la próxima vez que una madre vaya a su consulta para tratar el trastorno del sueño de su hijo y muestre inconformidad ante métodos conductistas, tenga usted el respeto de atenderla de la mejor manera posible. Quizás pueda encontrar otra manera de tratar a sus pacientes y escribir un nuevo libro al respecto en el proceso.
Y si no hay alternativa para ello tenga usted la paciencia y el amor que hay que tener para tratar estos temas ya que los 50 euros de su consulta los va a recibir igualmente.

Att;
una madre chupete.


viernes, 20 de noviembre de 2015

Lactancia y la extracción poderosa.

Durante mi embarazo leí y releí toda la información que internet tuvo a mi disposición.  Escuché atentamente las charlas sobre lactancia y enseguida aprendí la importancia del calostro, los errores más habituales durante los primeros meses, las crisis de crecimiento, el agarre, las grietas...

Una interminable lista que demostraba que a pesar de ser un acto muy natural nuestra sociedad había interrumpido la cadena de transmisión y apoyo a la lactancia por lo que a mi generación no le quedan muchas alternativas a la hora de enfrentarse al rotundo compromiso que significa la lactancia materna exclusiva.

En mi caso acudir a un grupo de lactancia era complicado pues mi holandés es apenas existente.
Así que los altibajos los superé gracias a todas las madres desinteresadas que comparten sus íntimas historias y al blog y foro de Alba Lactancia.

Pero hoy no quiero contaros la historia de nuestra lactancia. Aiden y yo estamos a punto de llegar a los 5 meses de exclusiva leche materna, aunque debo reconocer que un par de días con suplemento artificial no los pude evitar y nos ayudaron a coger impulso en esta carrera contra reloj que son los primeros días.

Hoy quiero contar mí experiencia con la técnica de la extracción poderosa y de como en 2 ocasiones en estos 5 meses la he podido llevar a cabo disfrutando de sus extraordinarios resultados.

En que consiste?
En la extracción manual o mediante sacaleches, en mi caso el Medela Swing, periódica que aumenta la producción de leche materna.
5 minutos de extracción en cada pecho, 10 en total, cada hora durante 48 horas descansando un máximo de 4/6 horas nocturnas. Así lo hice yo.

La primera ocasión fue recién nacido mi peque.
Unas grietas terribles y unos días en los que no conseguía un buen agarre del bebe dieron como resultado una bajada muy rápida de peso y la aparición de décimas de fiebre por lo que la suplementario fue necesaria.  La extracción era tan pobre que tuvimos que usar leche artificial hasta que leí acerca de la extracción poderosa y tras 48 horas los suplementos fueron exclusivamente de mi propia reserva.

La Kraamzorg, una enfermera que se encarga de los cuidados en casa de la madre y el bebé recién nacidos (holanda tiene cosas excelentes!), estaba completamente anonadada debido a la rápida recuperación de peso y mi producción de leche. Pronto pudimos parar la suplementación y seguimos la lactancia sin problemas hasta hace una semana y media.

En la vacunación y la revisión  de los 4 meses ocurrió una escena que ya había leído en muchas ocasiones y para la que me sentía más que preparada.
El peso no ha aumentado todo lo que la gráfica esperaba del niño y automáticamente la culpable era la calidad de mi leche, nadie hizo aun ninguna prueba para confirmar este hecho. Se me recomendó la suplementación con leche artificial y la inclusión de verduras y frutas a su dieta.
Salí de allí enfadada, frustrada por no saber explicarme mejor.

Habíamos pasado por la crisis de los 3 meses y entendí que era normal que el peso hubiera aumentado "solo " 500 gramos en un mes y que "solo " hubiera crecido 2 cm.

Pero al llegar a casa se me ocurrió recurrir de nuevo a la extracción poderosa por dos razones. Asegurarme de que mi producción de leche se regularice, tras la crisis es posible que hubiera un descenso en la producción y la segunda razón: documentar el proceso para mostrárselo a la doctora en el próximo control.
Creo urgente y necesario que las personas en contacto con mujeres comprometidas con su lactancia exclusiva se formen correctamente para ello.

Si alguien duda de la calidad o cantidad de producción que haga pruebas médicas.
No creo que ningún doctor recomiende la inyección de insulina si duda del correcto funcionamiento del páncreas.  Primero se realizan pruebas, se diagnostica el problema y se procede en el tratamiento.

No soy una experta, solo sé que la extracción poderosa me ayudó en dos momentos cruciales.

Veremos como se toma la doctora los datos que demuestran como en menos de 24 horas mi extracción paso de 30 ml a 100ml.
Veremos como se toma mi indignación por los consejos que me hubieran encaminado a un probable destete anticipado y no deseado.
Veremos si esto sirve para que al menos mi doctora, la próxima vez que se encuentre con un caso parecido, sepa que se puede aconsejar algo más que un biberón extra..frutas y verduras.

Que fácil es mermar la seguridad que una mujer tiene en su capacidad de producir todo lo que su bebé necesita y que necesaria ea una intervención global en este tema.

Desde esta "mi" ventanita seguiré compartiendo experiencias y reflexiones con la esperanza de seguir aportando mi granito de arena.



jueves, 5 de noviembre de 2015

Quiero ser una mamá normal

Todo lo que quiero es ser una mamá normal, pero para eso hay que aprender muchas cosas porque lo "normal" industrializado ha llevado las prácticas más naturales a la categoría de excéntricas o desnaturalizadas.
No hay madres peores ni mejores, familias modelo o padres invencibles. Somos seres humanos haciendo lo que podemos de la mejor manera que sabemos hacerlo.
Pero si hay algo en lo que me gustaría contribuir es en el cambio de la percepción de lo que es normal vs lo que era normal porque la revolución industrial lo cambió todo.
Sólo llevo 4 meses siendo mamá, aunque llevo muchos años leyendo y estudiando sobre la maternidad porque mi necesidad de control me obliga a ello, cuando llega la hora de la verdad te sientes igual de pérdida y desbordada..pero ese es otro tema.
En estos 4 meses el conflicto entre lo que haces y lo que otras personas opinan sobre lo que haces ya es más que palpable pero mi respuesta es siempre la misma; yo solo quiero ser una madre normal.
Porque lo normal es dar el pecho a tu hijo al menos 2 años siendo 6 meses exclusivos para luego comenzar con una adaptación a la alimentación adulta, asegurando todos los nutrientes y defensas necesarios gracias a la leche materna.
Opciones personales y problemas a parte, si el sistema sanitario y la sociedad estuvieran mejor preparadas esto que acabo de escribir no sería motivo alguno de conversación.
Chirría en muchas de las mentes que me rodean porque lo normal era que el biberón y el chupete colmasen todas las necesidades del bebé.
La industrialización necesitó de mano obrera femenina e infantil, para ello la leche de fórmula y los chupetes hicieron posible que las madres pudieran ausentarse durante las largas jornadas laborales mientras sus hijos crecían fuertes y sanos.
Con los años, los cambios sociales eliminaron la mano de obra infantil pero poco se hizo en la mejora de las madres trabajadoras.
Hoy tenemos países en los que se pueden disfrutar de largas bajas maternales y paternales para que más mujeres y hombres puedan disfrutar de su nuevo rol con normalidad.
Para mí, ellos marcan el camino que los demás deberíamos seguir.
Cuando me dicen que mi hijo me usa de chupete siempre me surge ese sentimiento de confusión ya que el chupete fue el que se inventó para que el bebé lo usase como si fuera la madre, pero tantos años de uso normalizó lo que era antinatural.
El tiempo de succión plástica es tiempo que ese bebe necesita en contacto con su madre, por ello quiero poder ofrecerle el pecho tantas veces como necesitemos con naturalidad y normalidad.
"Pero es que eres esclava de tu hijo"
Noooooo
Solo soy una mujer que quiere ser una madre normal y una madre normal utilizará todo su conocimiento y sus posibilidades para satisfacer a su hijo. Sea cual sea tu posicionamiento hacia temas como este, vas a estar siempre pendiente y responderás siempre a las necesidades de tu hijo. Unas se agacharan 100 veces a recoger y limpiar el chupete del suelo y otras los pondremos a la teta. No entiendo porque pelear.
No entiendo tampoco las palabras sacrificio o esclavitud en cuanto a maternidad se refiere. Entiendo la palabra responsabilidad. Entiendo que las prioridades cambian y que toda tu vida se revoluciona con la llegada de un hijo pero no creo que sacrificio sea la palabra en la que base toda esta experiencia. Hay renuncias pero también hay ganancias inesperadas. Sacrificio suena a algo que echaré en cara en un futuro y prefiero vivir estos años con un enfoque diferente.
Sólo quiero ser una mamá normal.
Cuando dormimos los 3 juntos no busco una revolución social, no intento criar a un nuevo mesías. Sólo disfruto de esta nueva etapa y de tenerle bien cerquita siempre. Es menos agotador responder a sus necesidades de esta manera pero simplemente hacemos lo que muchas otras culturas encuentran normal y lo que durante muchos años era normal también en la nuestra.
Sólo quiero ser una mamá normal y es que a veces uso carrito pero la mayor parte del tiempo mi pequeño Alien camina conmigo en su fular.
No soy una hippie o una "loca de los fulares",aún solo tengo 2, aunque bien podría parecer de alguna secta cuando se me llena la boca de buenas palabras acerca del porteo.
Es más que normal y beneficioso portar a tu bebé al menos los primeros nueve meses, el llamado 2o embarazo. Ese período que hubiera pasado en nuestro vientre si no fuera biológicamente imposible para nuestra especie.
No quiero convencer a nadie de que mis decisiones son mejores que otras, tampoco quiero que traten de convencerme de que mis elecciones darán como resultado un ser dependiente y falto de autonomía.
Sólo quiero ser una madre normal y lo normal es lo que tu haces cada día.
Internet te da la oportunidad de informarte bien al respecto, tu tienes el poder de decisión lo único que me molesta es que se sigan perpetuando mitos y leyendas que se encargan de llenar de culpa tu mochila de maternidad.
Así que sí, soy una madre normal haciendo cosas normales, estoy segura de que hagas lo que hagas tu también eres normal. Por lo que dejemos de saltar a la defensiva y simplemente utilicemos esa energía luchadora para conseguir mejoras sociales que nos permitan a todas ser "una mamá normal".
Hoy os dejo un enlace en vez de una foto para ayudar a canalizar toda esa fuerza de la que hablaba antes.
Un abrazo a todas esas mamás que lo que quieren es lo mejor para sus hijos, eso es lo único normal.
En que trabajo cuando no trabajo?



viernes, 21 de agosto de 2015

Mi cesarea respetada

Quizás estás leyendo esto porque pronto se acerca tu parto, así que para ti es este relato.
"Prepárate para no estar preparada y deja que todo fluya para evitar ser tu misma la peor de las complicaciones."
Si hubiera leido estas palabras quizás mi experiencia la hubiera llevado mejor pero como siempre quiero quedarme con la mejor parte de la historia! y la otra parte,por si te apetece aqui



Ser madre no fue siempre mi sueño, tardé muchos años en conectar con esa parte maternal que dicen toda mujer lleva dentro. Pero lo cierto es que el día que ese instinto me invadió, penetró hasta el tuétano de mis huesos.  Tuve alguna que otra crisis al respecto pues mi cerebro dominó siempre la situación evitando un mal momento para lanzarme de pleno a la maternidad pero era una nueva etapa vital que quería alcanzar y que me hubiera dolido renunciar a ella si fuera necesario.

El día que "mi pequeño Alien" llegó viví una experiencia muy dura pero fue tan mágico que tengo miedo de olvidar todo aquello que sentí.

No quiero olvidar las primeras horas de las contracciones que anunciaban su llegada, bailaba por la casa y cantaba para aliviar el dolor.
No quiero olvidar la tranquilidad de vivir la dilatación en casa, con mi música, mi marido y en completa libertad.
No quiero olvidar a las matronas que tan pacientemente se portaron conmigo y tanto apoyo me brindaron cuando el parto se empezó a torcer.
No olvidaré el dolor.
No quiero olvidar al anestesista que acarició mi rostro durante la intervencion y me regalaba palabras tan dulces que hicieron cálido el frio quirofano.
No olvidaré el minuto de angustia en el que el silencio se apoderó de todos los presentes.
No olvidaré la alegría de saber que Él estaba bien.
La primera frase que dije al nacer fue "Ivan, no dejes de tocarlo, no lo dejes solo"
La primera vez que lo vi, las lágrimas me nublaban la visión, pero estaba en esa caja de plástico transparente, lo sacaron antes de llevárselo y lo pegaron a mi rostro unos minutos y pude besarle y tocarlo. No tuve mi hora sagrada pero la salud del pequeño era más importante.
Desde ese momento no pude dejar de sonreír, di tu que las drogas ayudan también.
No quiero olvidar como mi cuerpo temblaba ferozmente tras la intervención y no paró hasta que mi pequeño fue puesto en mi pecho.
No podré olvidar sus ojos cuando me miraron y su tacto cuando se enganchó a la teta por primera vez.
Se que no olvidaré el amor que me invadió cuando me llevaron a la habitación  y pude ver a Aiden en el pecho de Ivan, un padre completamente enamorado de su hijo.

Tuve la grandiosa suerte de vivir una cesárea respetada, tuve la mayor de las suertes de haber sido elegida por mi hijo para ser su madre. Tengo a un compañero de aventuras fabuloso del que me reenamoro cada noche al ver la paciencia y el amor infinito que desprende.

A pesar de las dificultades, a pesar de las frustraciones, volvería a repetir todo el proceso sin dudarlo ya que este pedacito de cielo en la tierra...lo vale.

Sea cual sea la experiencia de parto que te está esperando...te deseo el mejor de los finales; te deseo una larga y saludable vida para ti y para el bebé y que esta sea, simplemente, la primera de las cientos de aventuras que disfrutaréis juntos.






martes, 18 de agosto de 2015

De como un parto natural se desmorona cual castillo de naipes.

Vivir en Holanda me ha permitido disfrutar de un embarazo tranquilo y sin miedo a un parto violento.
He pasado 40 semanas imaginando como sería el gran día.  He visualizado la habitación que conocimos en la visita guiada del hospital, el traslado y la acomodación, la música, cada detalle de ese momento.  
Me he visualizado soportando ese dolor estoicamente como esas mujeres que se ven en los videos de partos respetados.
Todo esfuerzo mental era poco con tal de prepararme psicologicamente para afrontar el parto con otra mentalidad, alejada del parto con dolor e instrumentalizado al que nos tienen acostumbrados desde hace décadas.  
Llevo años preparándome, concienciandome.
He leído todo lo que ha caído en mis manos con respecto al parto, sus etapas, y he querido profundizar en la materia desde esa visión alternativa que te ofrecen los blogs que versan sobre crianza natural y parto respetado.
Hoy, siete semanas después del parto, con mi hijo al pecho y mis sentimientos y pensamientos más asentados, quiero ejercer mi derecho a pataleta.

Quizás por el tono reivindicativo que se entrelaza en las palabras de estos textos anteriormente citados, quizás por su seguridad o por la autoridad con la que han sido escritos, hoy más que nunca me siento defraudada. 
No por mucha certeza que se tenga en lo que se predica finalmente se tiene la razón absoluta, y esa cantidad de información y esa seguridad solo me sirvieron para vivir con frustración, miedo y tristeza mi parto y mis primeras semanas de maternidad.

No quiero hacer apología de la desinformación, del parto medicalizado ni de los viejos hábitos, pero no dejo de preguntarme como estaría hoy a nivel emocional si no hubieses recibido afirmaciones como las de...que no te rompan la bolsa...no dejes que aceleren tu parto...la epidural afecta en el vínculo entre el bebé y su madre(demonizando el uso de este farmaco)... lecturas acerca de las mil contraindicaciones de la cesarea...los efectos de la falta de la hora sagrada...

Me gustaría que aquellas personas que tienen voz en la Red hagan el ejercicio de releer su contenido desde los ojos de una mujer que sufre complicaciones y ve como punto por punto, ese maravilloso decálogo del buen parto, se desmorona cual castillo de naipes.

Y con esto no digo que no haya un trabajo de divulgación fantástico en cuanto a que un parto que se desarrolla normalmente puede ser una experiencia fantástica y no dudo que por sistema no se deberían realizar dichas prácticas. 

Pero si quiero dejar aquí mi testimonio ya que la presión autoinflingida me hizo recapacitar sobre el como se está llevando a cabo esa tarea y la importancia de revisar esos textos y las formas de comunicar ese contenido.

Mi sugerencia es que escriban teniendo en cuenta que las mujeres que se informan y caen en estas páginas tienen un futuro parto desconocido. Que escriban pensando en la fuerza psicológica del tema que tratan porque ninguna mujer quiere estropear el vínculo con su hijo, ni que su bebé sufra daños psicológicos o neurológicos irreparables y que esas afirmaciones que relatan se convierten en culpa posterior cuando no se han conseguido tales metas.

Tengan delicadeza en la tarea de divulgar cierta información tan sensible que afecta a mujeres en algunos de los procesos vitales más importantes. 
Y aquí les dejo mi historia y entenderán entonces el porque de mi pataleta.

Mis contracciones comenzaron a las 5 de la mañana de un lunes, mi felicidad fue extrema ya que llevábamos una semana extra y valorabamos la posibilidad de una inducción en el caso de que hubiera cualquier contraindicación para esperar a que el bebé iníciase el parto de manera natural.
Saber que mi pequeño estaba de camino me llenó de alegría. 
A las 12 las contracciones indicaban que el momento se acercaba así que llamamos a la matrona.
Aquí en holanda ninguna mujer corre al hospital, llegado el momento tienes que llamar a tu "verloskunde" que comprobará si estás en trabajo de parto o todavía no y llamará al hospital para que te reciban en el momento adecuado.
Llegó, comprobó que el ritmo de contracciones era el adecuado pero tan sólo había dilatado 2 centímetros.  Volvió 3 horas más tarde y el ritmo era el mismo pero la dilatación se había estancado por lo que me explicó que posiblemente era un falso parto. 
Hacia las 18 de la tarde los dolores se volvieron insoportables y no había descanso entre contracciones, la matrona volvió y cuando comprobó que la dilatación seguía estancado sugirió romper la bolsa para ayudar al proceso. (Primera caída de naipes) Yo no quería,  puesto que había leído una y otra vez lo desaconsejable  de este acto pero sugirieron que podría haber algún problema y di mi consentimiento.
Si llego a seguir los consejos de dichos textos no hubiéramos descubierto que las aguas contenían meconio.

Acudimos de urgencias al hospital, adiós a mi sueño de un parto sin intervención médica, mi matrona me deseó la mejor de las suertes y nos despedimos. 

En el hospital empezó mi pesadilla psicológica, no fui capaz de relajarme porque sabía lo que me harían a continuación y no quería que entorpeciesen el parto. 
Había leído tantas veces que confiase en mi cuerpo que no podía desactivar la lucha en mi interior. 
El dolor era tan intenso y profundo que finalmente me rendí a la idea de que era un parto con complicaciones y debía dejar a los médicos realizar su trabajo.
Lucha psicológica que no hubiera tenido de no haber leído tanta información demonizando lo que en las próximas horas estaba a punto de vivir y configurarán el nacimiento de mi hijo.
Primero la oxitocina, luego la epidural, era casi la una de la madrugada y yo seguía con tan sólo 5 cm de dilatación y mi cabeza no paraba de culpar al equipo médico por interrumpir el proceso natural y de culparme por haberlo permitido.

Finalmente la ginecóloga me explicó que debido a que el bebé depósito meconio en el líquido amniótico, las horas de stress que llevábamos a cuestas y que con cada contracción el latido de su corazón baja, era necesaria la realización de un parto por cesarea.

En todo momento me acompañaron en mi tristeza pues entienden que no era mi deseo tener este parto y el equipo se portó de 10 conmigo y con mi marido.

Nos llevaron a quirófano, tomaron nuestro móvil para fotografiar la operación y me animaron con dulces gestos y palabras todo el rato.
Fue uno de los momentos más bonitos maravillosos de mi vida. Otro naipe que se desmoronó. 
Mi hijo no respiró al nacer pero le ayudaron un poquito, mi marido pudo sujetar su manita desde el principio y antes de irse del quirófano me permitieron sentir su mejilla y darle un beso bañada en lágrimas de felicidad.

Terminaron la cesarea con éxito, y siguieron acompañandome con cariño en los minutos siguientes. Cuando todo hubo terminado me llevaron a la habitación donde mi hijo estaba en observación y mi sorpresa mayúscula fue cuando vi a mi marido sosteniendo en el pecho a nuestro pequeño. Pudo sostenerlo todo el tiempo mientras terminaban conmigo así que llegué y en cuanto me lo pusieron en el pecho todo el dolor y los temblores,debido al proceso y la tensión,desparecieron.
Estábamos vivos, sanos y juntos.
Perdí mi hora sagrada, tuve problemas para establecer la lactancia, me practicaron una cesárea, pusieron oxitocina y la epidural en mi organismo, rompieron la bolsa...pero lo que realmente importa es que tengo toda una vida y salud para compensar cualesquiera que sean los efectos que todo esto conlleve. 
Pero he tardado siete semanas en escribir al respecto, he tardado siete semanas en gestionar mis emociones.
He llorado y aun a veces lloro por lo mal que me siento sobre las consecuencias de este nacimiento en el futuro. 
Me hubiera gustado leer palabras alentadoras que quitasen el peso de la culpa de un parto como este. Palabras dulces como las recibidas por el equipo en la sala de operaciones.
Palabras que no me hubiesen torturado en cada decisión que tomamos durante el parto.
Dicen que la ignorancia es la felicidad y siento que hubiera sido muy feliz de haber ignorado tal información.  Pero se que esa no es la solución, es necesario un cambio en el enfoque de la maternidad y eso no lo pongo en duda por ello pido simplemente que la próxima vez que demonicen una cesárea recuerden que hay mujeres que sobreviven gracias a ella. Cuando sienta la tentación de explicar las nefastas consecuencias del uso de la epidural recuerde a sus lectoras también que en el caso de ser necesaria, que no se angustien,  es mucho mejor tener a su hijo sano entre sus brazos que a negarse a su uso y aumentar el riesgo de salud fetal.
Mi próxima entrada tendrá un tono muy similar pero en este caso sobre la lactancia, y es que hay personas que no son conscientes del poder de las palabras y si algo estoy aprendiendo en mi maternidad es que no es oro todo lo que reluce y estos textos sobre esta temática no están preparados para abarcar las millones de casuísticas a las que pueden afectar.
Sin más... una aprendiz de madre se despide hasta el próximo post.





sábado, 13 de junio de 2015

38 semanas de embarazo en Holanda

38 semanas de embarazo en Holanda.

Se dice pronto, pero es que a mí me ha volado el tiempo tan rápidamente como a tí te ha llevado leer el titular del post.

En estas semanas poco puedo destacar, he tenido la suerte de tener un embarazo sin demasiadas complicaciones que me ha permitido trabajar hasta 6 semanas antes de la fecha de parto por lo que no he tenido mucho tiempo para mis hornillos, manualidades y dibujos.

Holanda es un país un poco contradictorio, por una parte se adora a la mujer en su etapa como embarazada, se la felicita allí por donde va ( incluso desconocidos), sonrisas, regalos y flores... todo son mimos para la embarazada.
Pero sin embargo, la baja de maternidad es ridícula y espero en vías de cambio, ya que las 16 semanas comienzan (obligatoriamente) como muy tarde 4 semanas antes de la fecha probable de parto.

No me preguntéis el por que ya que aún no he obtenido respuesta. Al igual que los 3 ridículos días de los que disfruta el padre, así que si pensabas que España tenía la peor baja de maternidad y de paternidad de Europa, el País del queso y los tulipanes gana! pero esta vez para peor...

Si estás leyendo esto y estás embarazada en Holanda, lo bueno es que hay otras muchas cosas que celebrar.

En el último post explicaba como fueron las primeras ecografías y revisiones.

Ya solo me queda una revisión más, como mucho 3 que son las semanas que podrían quedar en el caso de que se retrase mucho. Aunque yo tengo la sensación de que vendrá para su fecha, nunca se sabe!

Así que considero que ya puedo hacer un análisis y dejar mi conclusión sobre este periodo del embarazo.

Lo cierto es que como consideran el embarazo como un proceso fisiológico natural no te someterán a ninguna prueba o test que no sea necesario, es decir, aquí no te hacen la prueba de la glucosa, ni tactos vaginales, ni nada que no sea medir la presión sanguínea, tu peso y escuchar el latido del corazón cada dos semanas.

Las ecografías de las 20 y 32 semanas son las únicas oportunidades de ver a tu bebé posteriores a la confirmación de que el embarazo va viento en popa.

Si tienes un buen seguro de salud quizás entre alguna cosilla más, dependiendo del centro de las matronas puede variar también algún protocolo. Pero básicamente, si tu embarazo va bien, si tu no muestras síntomas de lo contrario, la sensación de seguridad que tienes es alucinante. No te sientes enferma, te sientes una embarazada sana y capaz de llevar un embarazo estupendo.

Así que personalmente, yo he disfrutado mucho de este "no control" sobre mi embarazo, mi peso...
Pero entiendo que otra mujer se pueda volver loca con tan pocas pruebas.

Si tuve ciertos problemillas como bronquitis, bajadas de hierro y 2 infecciones de riñón, pero este tipo de problemas los soluciona tu médico de cabecera y mi recomendación es que no vayas a la matrona comentando síntomas, ya que ellas siempre dirán que es normal, ya que estás embarazada.
El médico de cabecera es siempre la mejor solución en esos casos.

En estas semanas también decidimos el plan de parto.

En nuestro caso nos hemos decantado por el Kraamhotel Sophia.

¿y que és un Kraamhotel?
Pues un híbrido entre parir en casa o parir en un hospital. Es una clínica de maternidad enfocada a partos no medicalizados y tu posterior reposo en sus instalaciones huyendo de la frialdad del hospital pero con un quirófano y el mejor hospital de neonatología al girar la esquina del pasillo de tu planta (esto en caso del Sophia claro...)

Fuimos a una visita guiada, puertas abiertas, donde un grupo de futuros papás atendíamos a la charla y a las explicaciones de nuestro guía y resolvíamos las dudas de como funcionaba ese centro.

En el Sophia dispones de una habitación de parto privada, con un gran baño con su bañera y todo, para que ese momento lo vivas con libertad e intimidad tal y como lo harías en casa. Recomiendan que solo vengan las personas necesarias para el parto, es decir matrona y acompañantes de parto. Los familiares pueden esperar en la salita.

Si quisieras epidural el parto cambia y ya necesitas la atención de médicos especialistas por lo que pasarías al quirófano. Pero si no quieres epidural ellos te ofrecen el gas de la risa para aliviar los dolores llegado el momento. Si, si...el gas de la risa...no estoy de coña, de verdad! ajajjajaja que difícil es que te tomen en serio en cuanto mencionas esto.


Una vez que ha nacido el bebe lo colocan en tu pecho, esperan a que el latido del cordón pare y entonces se procede al corte del cordón umbilical. El piel con piel es inmediato y respetan el tiempo necesario ( entre una y dos horas) para sugerirte que te duches, y pasar a la habitación donde descansarás los días previamente seleccionados. En el tiempo que tu te duchas le solicitan al acompañante que se retire la camisa para así continuar el piel con piel.
Cuando cambias de habitación es cuando limpian, miden, pesan y hacen los controles del bebé.

Por lo que ante tan ideal estampa allí daremos a luz. Ya os contaré si se cumple o no.

Otra de las decisiones que tomas a partir de la semana 32 es acerca del Kraamzorg,
Básicamente tu seguro cubre los servicios de una empresa especializada en el cuidado del bebé y de la mujer recién parida.

Durante unos días, en mi caso son 8 días, esta mujer viene a tu casa y te ayuda con las tareas domésticas, cambia las sábanas de la cuna del bebé, te ayuda con los posibles problemas de lactancia, etc...

Una diosa vaya!
Como nuestro piso es chiquitito vendrá 3 horas al día. Pero benditas horas serán!

Una vez has enviado los papeles, vendrá una persona de la empresa del Kraamzorg para entrevistarse contigo en tu casa, controlar que no vives en una pocilga y que tienes todo preparado, y darte una de las carpetas más importantes de todo el embarazo; la carpeta con el plan de parto. Al llegar al hospital es lo primero que te van a pedir.

En el momento que mi cuerpo indique que empezamos la aventura, aquí no es como en España que sales corriendo al hospital. Aquí lo primero es llamar a la matrona, que previamente te ha indicado que síntomas debes tener para llamarla, ella vendrá a casa y confirmará que estás de parto. En ese momento es ella la que llama al hospital para que preparen la habitación de parto para que cuando llegues todo esté preparado.


Así que aquí estamos, con las maletas, los papeles y la mente preparada para el gran momento y deseando vivir más aventuras holandesas con mi peque que sé que ya está deseando vivir fuera de su barrigota favorita.




Declaración de intenciones. Por una maternidad a tu elección.

Soy un ser humano, un homo sapiens de género femenino, con capacidad reproductiva desde que el ADN así lo decidió.

Vivo en el siglo XXI y mi especie ha evolucionado a través de los miles de años que habita en el planeta tierra. Es un largo recorrido hasta llegar al día de hoy en el que la tecnología nos está llevando por nuevos caminos de desarrollo. Caminos que me permiten escribir estas palabras y compartirlas a través de un entramado virtual que nos conecta como jamás hubiéramos podido conectar, permitiendo que mi voz, pequeña y escondida tras una pantalla de ordenador, llegue a lejanos hogares de prácticamente todo el mundo.

Voy a ser madre.






Pero necesito volver a la primera frase de este texto, soy un ser humano, tengo la capacidad de reproducirme por un capricho de la genética. Otros seres humanos, incluso compartiendo género, no disponen de esta capacidad.

Es por ello que llevo 9 meses en constante cambio físico, hormonal y mental. Leyendo todo lo que en mis manos cae como si entre esas líneas apareciesen remedios mágicos que calmasen mi incertidumbre, mis miedos o mi inseguridad.

Entre tanta lectura se esconde la búsqueda de la información necesaria para realizar las correctas decisiones a las que me enfrentaré en muy pocos días.

Soy mujer, voy a ser madre y vivo en el siglo XXI.

3 factores que parecen entramar sentimientos, ideologías y posicionamientos que caen en la polaridad, en el conflicto y en la rivalidad. En mi caso quiero huir de radicalismos o posiciones de ataque o de defensa. Solo quiero definir mi nueva situación, posicionar mi nueva función social y sentir que el suelo no tiembla bajo mis pies.

Por ello, para el que aún esté siguiendo las palabras de este post, agradecería la abstención de tergiversar o malinterpretar mis palabras pues hacen referencia única y exclusivamente hacia mi persona. Mucho de lo que escribiré podrá doler, o podrá crear vínculos en los que sentir afinidad y compañía, pero no lo expongo por sentar cátedra o cambiar el mundo.

Aunque en realidad creo firmemente que nuestros actos, a nivel individual, anónimos y casi imperceptibles son los que verdaderamente cambian el mundo, pero ese es otro tema.

Un tema que agita mi mente, que me confunde y me llena de contradicciones es precisamente el cambio que sufrirá mi vida en los próximos años y el poco apoyo social que siento.

Desde los 12 años, edad en la que apareció mi primera menstruación, soy fértil.

Mi sociedad lo sabe.

Mi sociedad sabe que en algún momento de mi vida, voy a plantearme la maternidad, sabe que puedo cumplir con mi función reproductiva y sin embargo no me prepara para ello, no prepara su tejido empresarial para ello, no respeta al bebé/niño/adolescente que está en camino. Y el mal no sería tan malo si solo fuera yo, pero es que en 1982 nacimos miles de niños y niñas y todos hemos sido ignorados en este apartado vital.

Mi sociedad solo tiene un objetivo económico por el cual el resto de homo sapiens debemos dar la vida y ajustar nuestra naturaleza a sus necesidades.

Aquí es donde empieza mi locura, mi mente no puede concebir que así sea.

Hasta el día de hoy disfruté la libertad de tomar las decisiones que más me convenían, sin consecuencias para terceros.

Pronto lo que decida también repercutirá en mi hijo.

Decisiones que empiezan desde el momento del parto, no medicalizado? Cesárea programada?

Seguimos con sus primeras semanas de vida, lactancia materna exclusiva? Lactancia artificial? Colecho o método Estivil?

Toca decidir si volver al trabajo. ¿Qué hago con un bebé tan pequeño? Sigo trabajando y me apoyo en las instituciones para que sustituyan mi función como cuidadora? Me quedo en casa para poder ejercer como madre a tiempo completo?

Papillas o Baby Led Wining?

Pañales de tela o celulosa?

Comida industrial o casera?

Educación libre o normativa?

Un sinfín de decisiones que repercutirán en el futuro de la sociedad sin ninguna duda pero en las que llegado el momento te ves sola, perdida en un océano de estadísticas, gurús de pediatría e intereses comerciales, farmacéuticos e industriales.

Cuando la realidad es que lo que la sociedad no puede cambiar es que soy mujer, puedo decidir si reproducirme o no, puedo decidir en cada cuestión que me aborde por el camino y no importa cuanta dificultad se presente en la odisea, no importa el poco apoyo que reciba, porque nadie puede quitarme la información y el poder de decidir.

Y eso queridos lectores es lo que nos debería unir, no deberíamos permitir que el resultado de las decisiones nos separen porque lo verdaderamente importante es luchar para que jamás nos roben el poder de decisión y eso se hace mediante la divulgación de la información, mediante la lucha por la igualdad de facilidades escojas lo que escojas.

En el momento que vuelves a trabajar porque no tienes opción a criar personalmente a tu retoño a pesar de que es lo que más deseas en el mundo; la sociedad falla.

En el momento que interrumpes la lactancia materna por una mala praxis y no porque tu así lo deseas; la sociedad falla.

En el momento en el que el padre tiene que irse a trabajar cuando en realidad quiere disfrutar de la crianza de su hijo en los meses en los que su familia más lo necesita; la sociedad falla.

En el momento que tienes que inscribir a tu hijo en una escuela normativa porque no tienes los medios para inscribirle en una escuela libre, o porque tienes miedo de que en el futuro no se integre en la sociedad; esta sociedad falla.

Nos unimos hace miles de años para proteger y garantizar la supervivencia de la especie, ahora caminamos constantemente en direcciones opuestas desprotegiendo un momento tan vital como es la maternidad y la paternidad.

Los grupos más tradicionales pelean y se manifiestan por el derecho a la vida, cuando lo único que quieren es prohibir el aborto, eliminar una vez más la posibilidad de elegir. Eso no es ser un pro-vida, eso es ser anti abortista.

Ser pro-vida es proteger a la madre de injusticias laborales, procurar que los progenitores puedan encargarse del cuidado del infante, es ayudar a fomentar la lactancia materna y romper con las trabas sociales a los que una mujer se enfrenta para ello, es proteger a los niños que han sido dados en adopción y que necesitan de una familia que los cuide sin importar la naturaleza de esa familia. Ser pro-vida debería ir mucho más allá, y sin embargo son los únicos que se han unido bajo ese emblema.
Los demás han creado diferentes banderas y han iniciado batallas entre ellos para obtener la razón absoluta, cuando eso es inexistente.

Yo quiero una sociedad que nos permita decidir, que nos apoye por igual a las personas que convivimos en un mismo tiempo, en una misma era. Y si me pongo utópica lo extendería a cada rincón del planeta. Pero me voy a conformar con Europa, donde ya hay casos que certifican que una mejora de la maternidad, de la paternidad y de la educación es posible y que repercute directamente en la mejora de la calidad social y económica.

Vivo en Holanda, y mi pareja solo disfrutará de 3 días de baja paternal, la mía son 16 semanas contando que 6 ya las he gastado antes de la fecha probable de parto, debería volver a incorporarme a las 10 semanas de vida de mi hijo, con todo lo que eso significa.

Yo decido, y eso nadie me lo quita, pero las consecuencias de esta decisión repercutirán en la economía familiar de manera directa, y la injusticia no está en si eres mejor o peor madre si te quedas en casa.

La injusticia es que en ningún caso mi sociedad está pensada para favorecer al que más hay que favorecer en este caso, el recién nacido.

 Quizás me tenía que haber mudado unos cuantos países más al norte, pero en ocasiones la vida te depara estas casualidades y como siempre hay que valorar sus “pros” y “contras” y la balanza nos inclina a quedarnos por muy laaargo periodo de tiempo.

La presión del ¿Qué vas a hacer?, la responsabilidad de la decisión que tome, la incertidumbre de lo desconocido, todo empañando un momento consciente, consentido, deseado y soñado.

Quiero ser madre, pero ¿cuanto he de sacrificar sin el apoyo de mi sociedad? Porque no nos engañemos, los sacrificios no son por nuestros hijos. Los sacrificios son por las demandas sociales establecidas y ahí es donde nuestra lucha debe focalizarse.

Por una maternidad y una paternidad respetada, por una infancia respetada, con bajas laborales que respeten el periodo de lactancia exclusiva del bebé, que ayuden a conciliar vida laboral y vida familiar. Porque existen y son eficaces.

Dejamos de pelear y nos unimos?

Necesitaba publicar este pensamiento antes que ningún otro ya que podrás entender mejor en el futuro las temáticas y posicionamientos que aparecerán por este blog tan personal como es Hilos, Bizcochos y tinta.

Un abrazo y a seguir creando!

miércoles, 14 de enero de 2015

Tradicional Flan de Huevo y las aventuras de una embarazada en holanda


El día que un predictor me escribió “Zwanger +3”, supe que mi vida había cambiado irremediablemente.

Un sueño hecho realidad, un proyecto que pensé que quizás no estaba en mi destino llevar a cabo.
Ese día una felicidad inmensa inundó cada célula de mi cuerpo, no podía hacer otra cosa que compartir mi alegría con todas aquellas personas a las que quiero tanto. La otra cara de la moneda pronto se descubrió, ya que la distancia te hace crecer en muchos aspectos, pero en este caso solo podía lamentar no haber inventado todavía la máquina de teletransportación.

Ser madre es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta una mujer, no hay tutoriales, ni manuales, ni examen que te preparen para ello, no se puede repetir y probar de nuevo, cada día es importante y no te queda otro remedio que aprender sobre la marcha.

Ser madre en el extranjero es exactamente igual, pero sin ese soporte familiar que te ayuda en los peores momentos, sin esos amigos en los que refugiarte o a los que acudir a por consejo.

Ser madre en Holanda es todo eso más adaptarte a una manera de entender la maternidad y un sistema sanitario que a veces ronda la locura.

Lo primero que haces es acudir a tu médico de cabecera, automáticamente te redirige a un Verloskundige Centrum, tienes que revisar tu seguro médico y solicitar que te atiendan en el que más te agrade o en nuestro caso el que nuestra doctora recomendó.

Allí fuimos, Verloskundige Centrum Berweg.

Como dos novatos en materia, explicamos la situación, nos dieron la enhorabuena con una enorme y sincera sonrisa (cosa que hace cada persona de este país cuando sabe de mi estado), y nos dieron cita en seguida para hacer la primera eco.

En este país la maternidad se gestiona de manera independiente y son las matronas, una de las profesiones más prestigiosas para los holandeses, las que asesoran y determinan las pruebas de la mujer embarazada. Solo en caso de que el embarazo presente riesgos o complicaciones es el ginecólogo entonces el que pasa a atenderte.

Si todo va bien solo seré atendida por mi matrona.

En mis 17 semanas de embarazo he tenido ya 3 ecografías , un análisis de sangre y una revisión donde pude escuchar el corazón del bebé y me palparon el vientre para ver que todo sigue bien. Control de peso y poco más.

Lo cierto es que me he sentido comodísima con este sistema.

Las mujeres que me atienden son super amables, muy profesionales, me explican todo a las mil maravillas y están ahí para resolver todas mis dudas.

En las próximas semanas tenemos que decidir el plan de parto y escoger el lugar de nacimiento. Podemos escoger un parto en casa, en el hospital o en el Kramerhotel.

Pero eso lo dejo para la próxima receta!

Para hoy, como esto va a fuego lento, quiero compartir esta receta que está de rechupete y que lo único que necesita es tiempo para su cocción.

Para este delicioso y tradicional flan de huevo necesitaremos:

500 ml de leche
4 huevos
75 gr de azúcar
Esencia de vainilla
Caramelo líquido (o casero o de botella, a nuestro gusto)
Molde para flan
Molde más grande para poder cocinar al baño maría
Horno precalentado a  190º

Elaboración;

Ponemos la leche a hervir junto con los 75 gramos de azúcar.
Los huevos los batimos junto con la esencia de vainilla
Cuando haya hervido la leche, apartamos del fuego y dejamos entibiar.
Preparamos el molde vertiendo el caramelo en la base y moviendo el molde para que el caramelo pinte los laterales.
Una vez la leche se ha entibiado la mezclamos con los huevos sin parar de batir.
Vertemos la mezcla en el molde a través de un colador para evitar impurezas.
Colocamos el molde en el molde más grande. Llenamos ¾ partes del molde grande con agua para que se pueda cocer al baño maría.
Ponemos ambos moldes en el horno a 190ª durante 50 minutos. Pinchamos transcurrido ese tiempo para comprobar que está cuajado, si no es así dejar cinco minutos más.
Terminada la cocción, sacamos el molde, dejamos enfriar y el flan ya está listo para pasar al menos 3 horas en la nevera y ser devorado por todos!



Espero que os haya gustado la receta con historia!
Próximamente nuevas aventuras y nuevas recetas en el blog!
Prometo volver a coger la cámara y hacer mejores fotos!!

Gracias por vuestro apoyo!

domingo, 4 de enero de 2015

Una nueva etapa

A mi pobre blog lo dejé abandonado, como a aquel álbum de fotos de aquel fatídico año que no quieres recordar.

Lo abandoné sin mirar atrás, sin remordimientos ni lamentaciones, hasta que un día sentí que debía recuperarlo, no por sentimiento de culpa sino por el de sanación.

Hoy devuelvo la vida a esta ventana digital, tan personal que en ella pongo hasta la esencia de mis miedos y con ella vuelco mis experiencias y comparto también mis hazañas cocineras, mis creaciones costuriles y mis pinturas soñadoras.

Siempre he creído que cuando compartes con los demás aquello que sucede tan dentro de tí que solo escribiendo eres capaz de explicarlo, ocurre algo casi mágico, alguien se identifica con tus vivencias y se siente menos solo, menos raro, más feliz. A mi me ocurre cuando leo los blogs de los demás.

Ya han pasado unos años desde mi primer post y hoy mi vida ha cambiado bastante, yo he cambiado muchísimo y para los que me seguís os debo una nueva presentación!

Me llamo Érika, vivo en Rotterdam, una ciudad vibrantemente tranquila que ofrece un aprendizaje constante en un ritmo de vida totalmente diferente. Un país este, Holanda, que rinde culto y respeto a la familia, al arte y a la lucha contra el mar. Sus gentes son emprendedoras, educadas, directas y sinceras, no gustan de medias verdades y negocian en todos los aspectos de sus vidas buscando un bien común. 

Mi vida profesional dio un giro completo ya que abandoné una multinacional y su frenético e impersonal trato y empecé mi carrera como Lady Barber, un sueño que se está haciendo realidad. 
Y podéis seguir mis aventuras profesionales a través del blog Kvera y el de Swanky Ladies que es mi empresa de accesorios para el cabello.

A nivel personal encontré el amor en los brazos de un compañero ideal al que adoro y que me alienta en mis locuras, lee mis escritos y aguanta mi cabezonería, es un trabajador incansable de un grandísimo talento y compartimos tanto que a veces no se donde acabo yo y empieza él, somos un equipo estupendo!

 Lo más reseñable son mis 15 semanas de embarazo y tooodo lo que ello conlleva. Es esta nueva situación la que me ha arrastrado al teclado de mi ordenador, un sentimiento de contar al mundo las diferencias que vivo como embarazada en otro país y que viviré como madre extranjera inspiran mis palabras y el hecho que en castellano he podido encontrar muy poca información y ayuda al respecto refuerzan mi necesidad de compartir.

Llevo un año y unos mesecitos aquí y hasta encontrar una tienda donde comprar lanas ha sido una aventura así que todas mis creaciones incluirán las direcciones de las tiendas donde compro el material.

Mi intención es crear posts con datos útiles que no siempre son fáciles de encontrar pues aunque es genial vivir aquí, el idioma y las diferencias culturales son una barrera muy grande pues no todo puedes encontrarlo en inglés.

Así pues..empieza un 2015 transformador para mi y lleno de interesante contenido para aquellas personas que decidan seguir mis aventuras en esta mi nueva etapa.

Un abrazo y hasta muy pronto!!