Desayunar en familia es de los placeres absolutos que me da la vida.
Disfruto del momento en el que preparamos entre todos la primera comida del día, compartimos unos abrazos y unos besos en el proceso y en la mesa nos organizamos para el resto del día y recordamos los mejores momentos del día anterior.
Cuando Aiden comenzó con la alimentación complementaria lo que más sentido tenía para nosotros era seguir las pautas del BLW, introducción de la alimentación sin necesidad de potitos y purés y a su ritmo! sin guerras para comer? suena fantástico no??
Pues lo es...un poco de guarreria los primeros meses...sin duda!
Pero increíble la experiencia de ver como se relaciona con naturalidad con los alimentos, sin dramas ni llantos.
Es un momento divertido, en el que se permite explorar texturas, descubrir sabores y estar en conexión con el resto de adultos de la mesa.
Según fueron pasando las semanas la alimentación familiar se fue transformando ya que para predicar con el ejemplo llevamos meses cambiando hábitos alimenticios y a día de hoy todos comemos lo mismo.
Sin azúcar, muy poquita sal para los adultos y un montón de frutas y vegetales.
La desaparición de alimentos procesados en casi todas sus formas y el aumento del consumo de legumbres sustituyendo el de productos de procedencia animal están siendo la tónica de este último año.
Poco a poco...
no somos veganos ni vegetarianos, pero si que hemos aumentado el número de platos carentes de carnes y lácteos y somos más conscientes como consumidores, pero aún estamos en proceso!!
Hoy os traigo uno de los desayunos más deliciosos que hemos probado!!
Tortitas de avena y plátano! !
Tan fáciles como poner 1 plátano, 5 cucharadas de avena, 5 de leche vegetal (a nosotros nos encanta la de almendra), una pizca de canela (al gusto...o sin ella) y a batir!!!!
Si le añadimos una cucharadita de levadura de repostería y 2 cucharadas de maicena la consistencia mejora bastante.
Deja reposar la masa, entre 30 minutos y 3 horas, y calienta una sarten que no pegue, puedes usar un poquito de aceite y pasar un papel de cocina absorbente para retirar el exceso.
Un truco es preparar la masa por la noche y dejarla en una bolsa de manga pastelera desechable, se cierra con un clip en la zona superior y a la mañana siguiente no tendremos excusas para disfrutar de tortitas recién hechas!!!
A mi me encanta rellenarlas con mantequilla de cacahuete un poquito de mermelada y trocitos de plátano! ya no son light.. pero ñaaammm!!
Espero que las probéis y que os rechifla tanto como a nosotros!
El peque las debora!
lunes, 5 de septiembre de 2016
jueves, 1 de septiembre de 2016
Actividades sensoriales caseras para bebé de 14 meses. Mesa sensorial "pop-up".
Hacía mucho que no escribía un post que aportase algo más que mi experiencia o mi opinión y hoy quiero explicaros como con un par de cajas e imaginación hemos creado un rincón sensorial "pop-up" estupendo para hogares con poco espacio! Espero que os guste!
Ver crecer a tu hijo, observar como se desarrolla y como alcanza nuevos hitos es sin duda lo más emocionante que estoy viviendo como madre y lo más sorprendente también.
Antes de los 2 años hemos hecho todos los esfuerzos para que seamos uno de los padres el cuidador mientras el otro trabaja,es una experiencia que le recomendaría a todo aquel que se lo pueda permitir ya que son meses de muchas primeras veces!
Y ya me dejo de rollos!!!que me lío yo sola!!
Aiden tiene 14 meses y una curiosidad insaciable, necesita de constantes estímulos diferentes y le cuesta permanecer en una actividad más de 5 minutos. Así que nos toca ponernos creativos y seguir al niño!
Esta semana hemos aprovechado el calor para realizar una búsqueda del tesoro.
En el Hema compramos por pocos euros una bolsa con diversos objetos marinos de plástico. Como vivimos en un piso pequeño hemos improvisado una mesa sensorial con dos cajas de plástico del Ikea que mientras están vacías sirven para almacenar juguetes y cuando las encajamos... la imaginación aporta la versatilidad!
Más fácil y económico imposible!!
Llenamos de agua la caja superior y dentro pusimos los tesoros y una caja en el lateral para rescatar joyas y tiburones, también sirvió como cucharón, como barco...
Una actividad muy fresquita que le encantó y qué durante días pedía para repetir señalando la caja y diciendo "abua".
Ver crecer a tu hijo, observar como se desarrolla y como alcanza nuevos hitos es sin duda lo más emocionante que estoy viviendo como madre y lo más sorprendente también.
Todos los que caminamos, nos sentamos, subimos escaleras o nos servimos agua en un vaso no somos conscientes de la suerte que es poder hacerlo sin ayuda. No somos conscientes de la importancia de la autonomía hasta que la perdemos. Por ello es tan necesario seguir trabajando como sociedad para ayudar a que todos los seres humanos podamos disfrutar de la máxima autonomía posible y por desgracia cuando la naturaleza o un accidente se interponen en lo naturalmente concedido, es el bolsillo el que va a tener que desembolsar grandes sumas de dinero en especialistas y aparatologia para conseguirlo.
Así que nunca me imaginé celebrando tan profundamente la suerte de que Aiden esté adquiriendo autonomía de movimiento y espero que en un futuro pueda disfrutar de la libertad de pensamiento también.
Para ello desde que nació hemos seguido lo mejor que hemos sabido las directrices que marca el "movimiento en libertad", nos hemos preparado para no intervenir en el proceso madurativo que requiere la cadena de movimientos que suceden hasta que el niño camina por si mismo.
Nos estamos dejando influir por metodologías como Montessori o Waldorf para preparar el ambiente de actividades,vida práctica y juego en el hogar. Seguimos leyendo y estudiando acerca de la comunicación asertiva y el acercamiento a la crianza de los niños desde el respeto. Seguimos en pañales vaya...
Cuanto más profundizas acerca de educación, procesos madurativos, lectoescritura, actividades sensoriales... más conciencia tomas de lo poco que sabes al respecto, la punta del iceberg diría yo, por eso doy las gracias por las personas que dedican su vida al estudio y cuidado de los niños, creo que son de las profesiones más importantes ya que los niños son realmente la sociedad futura. Todos los esfuerzos por entender mejor lo que ocurre en estas etapas y por mejorar la infancia repercutirán sin duda en el bienestar del futuro.
Creo que hay estupendas escuelas infantiles con grandes educadoras infantiles que pueden proporcionar un increíble abanico de experiencias que en casa son más limitadas.
Yo soy solo una madre, por mucho que me informe jamás tendré el conocimiento que tienen estos profesionales y espero que mis palabras sirvan de agradecimiento por su labor.
Nosotros hemos optado por disfrutar de estos primeros años juntos en casa, hasta que toque ir al "voorschool" para integrarse mejor. Se empieza sobre los 2 años, unas pocas horas, días salteados en la semana. Un periodo de adaptación al espacio en el que pasará una larga temporada y formará parte de su rutina diaria por muchos años.
Antes de los 2 años hemos hecho todos los esfuerzos para que seamos uno de los padres el cuidador mientras el otro trabaja,es una experiencia que le recomendaría a todo aquel que se lo pueda permitir ya que son meses de muchas primeras veces!
Y ya me dejo de rollos!!!que me lío yo sola!!
Aiden tiene 14 meses y una curiosidad insaciable, necesita de constantes estímulos diferentes y le cuesta permanecer en una actividad más de 5 minutos. Así que nos toca ponernos creativos y seguir al niño!
Esta semana hemos aprovechado el calor para realizar una búsqueda del tesoro.
En el Hema compramos por pocos euros una bolsa con diversos objetos marinos de plástico. Como vivimos en un piso pequeño hemos improvisado una mesa sensorial con dos cajas de plástico del Ikea que mientras están vacías sirven para almacenar juguetes y cuando las encajamos... la imaginación aporta la versatilidad!
Más fácil y económico imposible!!
Llenamos de agua la caja superior y dentro pusimos los tesoros y una caja en el lateral para rescatar joyas y tiburones, también sirvió como cucharón, como barco...
Una actividad muy fresquita que le encantó y qué durante días pedía para repetir señalando la caja y diciendo "abua".
Otra actividad que nos ha encantado, porque seamos honestos... esto no estaría ocurriendo si no me encantasen las manualidades; arroz de colores!
Hemos teñido arroz con colorante alimentario.
En cada bolsita una cucharada de vinagre blanco y unas gotas del colorante, a más cantidad más intensidad, y agitar.
Abrir las bolsas y dejar secar unas horas.
La diversión está asegurada!!
Pusimos un mantel en el suelo y mezclamos los colores primarios, el resto en sus manos lo dejé.
En el juego de los niños, al igual que en sus momentos mas artisticos dibujando o moldeando,nuestra función resumida mucho muchísimo, es el de presentadores de la actividad, observadores y en el caso de que lo pidan entonces intervenimos o lo que es lo mismo; ayudamos.
Es fascinante estar ahí, observar sus reacciones y simplemente respetar que lo que está ocurriendo ocurre en su interior,que se escapa a nuestra comprensión y que esa es la magia de crecer.
Espero que este par de actividades os inspire en la búsqueda de nuevas experiencias para vivir en casa con los más peques!
Desde mi rinconcito seguiré compartiendo hilos, bizcochos y tinta, así que no dudéis en escribir en comentarios que os ha parecido y si lo ponéis en práctica me encantará leer vuestras experiencias!
Hasta la próxima aventura!
Hemos teñido arroz con colorante alimentario.
En cada bolsita una cucharada de vinagre blanco y unas gotas del colorante, a más cantidad más intensidad, y agitar.
Abrir las bolsas y dejar secar unas horas.
La diversión está asegurada!!
Pusimos un mantel en el suelo y mezclamos los colores primarios, el resto en sus manos lo dejé.
En el juego de los niños, al igual que en sus momentos mas artisticos dibujando o moldeando,nuestra función resumida mucho muchísimo, es el de presentadores de la actividad, observadores y en el caso de que lo pidan entonces intervenimos o lo que es lo mismo; ayudamos.
Es fascinante estar ahí, observar sus reacciones y simplemente respetar que lo que está ocurriendo ocurre en su interior,que se escapa a nuestra comprensión y que esa es la magia de crecer.
Espero que este par de actividades os inspire en la búsqueda de nuevas experiencias para vivir en casa con los más peques!
Desde mi rinconcito seguiré compartiendo hilos, bizcochos y tinta, así que no dudéis en escribir en comentarios que os ha parecido y si lo ponéis en práctica me encantará leer vuestras experiencias!
Hasta la próxima aventura!
sábado, 23 de julio de 2016
1 año de amor, respeto, porteo, lactancia y colecho. Reflexiones de una mamá novata
Pues aquí estamos, casi 13 meses después de su nacimiento, reflexionando sobre nuestro primer año juntos.
Algo que se repite desde el día en el que ese palito plástico me confirmó el embarazo, es esa niebla espesa que me impide visualizar como serán las cosas en el futuro.
Quizás por ello me ha resultado más fácil dejarme llevar por el día a día y fluir con la situación.
Mi falta de experiencia con niños la he intentado suplir con mucha información. Desde que mi reloj biológico desató esa corriente hormonal que me provocaba lágrimas al ver pequeñas prendas textiles, el tema de la educación y la crianza me ha interesado mucho.
He podido llegar al embarazo con una clara preferencia acerca de que líneas educativas llevaría en un futuro y las grandes dudas de una premamá las tenia resueltas con bastante seguridad al respecto.
Pero si me preguntabas cosas más concretas... ahí aparecía la niebla. Hasta cuando vas a dar el pecho? cuando querrás reincorporarte al trabajo? hasta cuando llevarás al niño en la mochila? no vas a sacarlo de vuestra cama?
Niebla..niebla..niebla...
No puedo responder a esas preguntas porque sigo el ritmo de un nuevo ser que ha llegado a este mundo con una personalidad tan marcada que pronto aprendí que no soy yo la que le enseña lo que es la vida, él es el que me enseña a mí.
El amor y el respeto por su propio ritmo, la decisión de no intervenir en procesos que no requieren de educación sino que son parte de la maduración de una persona, tales como el sueño, el movimiento, la alimentación o el control de esfínteres, nos han llevado al punto en el que como acompañantes no podemos forzar las cosas.
Es por ello que no se responder a muchas preguntas que se plantean en el futuro.
No veo a niños de 15 años porteados por lo tanto tengo un rango aproximado de lo que ciertos hitos pueden exigir de mí, pero si algo entiendo ahora es que cada etapa es preciosa en si misma y que no es necesario precipitar el fin de la misma. Ya llega suficientemente rápido.
Cuando se habla de colecho, lactancia a demanda y porteo, si sumamos el término crianza respetuosa y completamos línea para bingo, se producen ciertas incomodidades a nuestro alrededor.
Quizás porque son prácticas que en ocasiones van acompañadas de pensamientos extremistas y poco tolerantes, increíble pero cierto, y también en ocasiones se usan con tintes moralistas que desde una palestra juzgan y someten a dura crítica a quien no participa de dichas prácticas y pensamientos.
No es nuestro caso.
Respetamos a todas las personas que nos rodean y no podríamos practicar una crianza respetuosa sin predicar con el ejemplo.
Si que es cierto que cuando posees cierta información no dejas de querer compartirla para combatir ciertas prácticas y luchar contra mitos que desaparecerían gracias a ello. No quiero vivir luchando, quiero vivir en paz, armonía y respeto.
La triada de este tipo de crianza no asegura nada, y no es precisamente "necesaria" para practicar crianza respetuosa. Me decanto por este término ya que apego lo sienten todos los niños indistintamente de la posición activa del adulto cuidador y encaja mejor con mi visión del tema.
Y es que al final te das cuenta de que ser padres es un compendio de elecciones constantes que sumados a factores externos que influyan en la vida de nuestros hijos, darán como resultado un futuro incierto que será el presente de un ser humano intentando vivir de la mejor forma posible tal y como tú mismo has hecho en tu vida.
Y con esto quiero decir... que bastante presión se siente por el hecho de ser responsable de una vida humana como para que aun por encima autoimponer ciertas presiones que son impostadas y pertenecen a un imaginario; sea el que sea.
La superwoman de los 90 o esta madre pura del siglo XXI son arquetipos llenos de condicionantes y tan malo es uno como el otro cuando te fuerzan a cumplir con cánones que llevan a la culpa de no hacerlo.
Sea lo que sea que hagas en tu vida, hazlo porque te gusta. Porque te has informado contrastando puntos de vista. Porque encaja en tu vida. Que la raíz de ello sea el amor.
Cuando hacemos las cosas por miedo, ya sea a la culpa, a la crítica social o familiar, ya sea al pediatra... el resultado no será tan bueno como cuando realizamos lo que sea desde el corazón.
Por ello da la teta o el biberón con amor, usa el portabebes o el carrito con amor, déjale en su cuna o acurrúcalo a tu ladito con amor y todo saldrá bien.
En nuestro caso, la lactancia fue dura al principio pero con buena información y superando las dificultades aquí seguimos con lactancia a demanda. La comida la introdujimos poco a poco gracias a las indicaciones del Baby Led Weaning y hoy ya hacemos 3 comidas en familia y la gente alucina cuando Aiden come con sus manos desde carnes, pescados o fideos, y como debora la fruta o el yogur.
Decidimos confiar también en su capacidad de movimiento y adaptamos la casa para que pudiese moverse en libertad. No intervención y ayuda solo si es necesario.
Ahora disfrutamos viendo como por si mismo explora su entorno con delicadeza, supera retos que el camino le pone y poco a poco da sus primeros pasos solito.
El porteo ha sido nuestra gran salvación. Su alta demanda de contacto, teta y brazos en los primeros meses nos han llevado a no querer dejar los fulares y la, ahora tan práctica, Manduca. No cambio por nada el llevarlo pegado a mi, creciendo juntos, la comodidad de ser un bloque moviéndose fácilmente por la cotidianidad. Es nuestro método favorito sin duda. Aunque ahora mismo el carrito de paseo está ganando en ciertas ocasiones ya que le permite mayor libertad de movimiento y le gusta ir todo estirado viendo el mundo pasar. A mi me resulta incomodo y limitante pero a los abuelos les encanta asi que...respetamos y buscamos puntos de encuentro para que todos podamos disfrutar de la crianza del niño. Eso sí, la mochila la pide en ciertos momentos así que desde hace 15 días estamos combinando y así todos felices!
Seguimos compartiendo nuestra cama gigante, las noches siempre han sido los momentos de más alta demanda y aunque ya muestra más señales de independencia, necesita su tetita cerca muchas veces cada noche así que respetamos su ritmo y poco a poco ganará en independencia y la que lo echará de menos soy yo...y su papá! aunque le cueste un poco más reconocerlo.
Este año ha sido retante, duro, lleno de momentos límite, pero a la vez ha sido un año lleno de amor del bueno, de ese que no necesita edulcorantes.
Ha sido un año rebosante de primeras veces y momentos inolvidables.
Veo su cuerpecito, ya más niño que bebé, y aún no me creo que algo tan perfecto haya salido de mi cuerpo.
Ha crecido tan rápido que si seguimos así, para cuando me de cuenta ya se estará marchando de casa y yo escribiendo sobre el síndrome del nido vacío.
Nuestras elecciones son nuestras y no son mejores ni peores que las de nadie.
Seamos padres y madres unidos creando un mundo mejor para nuestros hijos y no para competir en absurdos debates de crianza que nos alejan en vez de acercarnos.
Un abrazo muy fuerte y ha seguir cambiando el mundo!
Algo que se repite desde el día en el que ese palito plástico me confirmó el embarazo, es esa niebla espesa que me impide visualizar como serán las cosas en el futuro.
Quizás por ello me ha resultado más fácil dejarme llevar por el día a día y fluir con la situación.
Mi falta de experiencia con niños la he intentado suplir con mucha información. Desde que mi reloj biológico desató esa corriente hormonal que me provocaba lágrimas al ver pequeñas prendas textiles, el tema de la educación y la crianza me ha interesado mucho.
He podido llegar al embarazo con una clara preferencia acerca de que líneas educativas llevaría en un futuro y las grandes dudas de una premamá las tenia resueltas con bastante seguridad al respecto.
Pero si me preguntabas cosas más concretas... ahí aparecía la niebla. Hasta cuando vas a dar el pecho? cuando querrás reincorporarte al trabajo? hasta cuando llevarás al niño en la mochila? no vas a sacarlo de vuestra cama?
Niebla..niebla..niebla...
No puedo responder a esas preguntas porque sigo el ritmo de un nuevo ser que ha llegado a este mundo con una personalidad tan marcada que pronto aprendí que no soy yo la que le enseña lo que es la vida, él es el que me enseña a mí.
El amor y el respeto por su propio ritmo, la decisión de no intervenir en procesos que no requieren de educación sino que son parte de la maduración de una persona, tales como el sueño, el movimiento, la alimentación o el control de esfínteres, nos han llevado al punto en el que como acompañantes no podemos forzar las cosas.
Es por ello que no se responder a muchas preguntas que se plantean en el futuro.
No veo a niños de 15 años porteados por lo tanto tengo un rango aproximado de lo que ciertos hitos pueden exigir de mí, pero si algo entiendo ahora es que cada etapa es preciosa en si misma y que no es necesario precipitar el fin de la misma. Ya llega suficientemente rápido.
Cuando se habla de colecho, lactancia a demanda y porteo, si sumamos el término crianza respetuosa y completamos línea para bingo, se producen ciertas incomodidades a nuestro alrededor.
Quizás porque son prácticas que en ocasiones van acompañadas de pensamientos extremistas y poco tolerantes, increíble pero cierto, y también en ocasiones se usan con tintes moralistas que desde una palestra juzgan y someten a dura crítica a quien no participa de dichas prácticas y pensamientos.
No es nuestro caso.
Respetamos a todas las personas que nos rodean y no podríamos practicar una crianza respetuosa sin predicar con el ejemplo.
Si que es cierto que cuando posees cierta información no dejas de querer compartirla para combatir ciertas prácticas y luchar contra mitos que desaparecerían gracias a ello. No quiero vivir luchando, quiero vivir en paz, armonía y respeto.
La triada de este tipo de crianza no asegura nada, y no es precisamente "necesaria" para practicar crianza respetuosa. Me decanto por este término ya que apego lo sienten todos los niños indistintamente de la posición activa del adulto cuidador y encaja mejor con mi visión del tema.
Y es que al final te das cuenta de que ser padres es un compendio de elecciones constantes que sumados a factores externos que influyan en la vida de nuestros hijos, darán como resultado un futuro incierto que será el presente de un ser humano intentando vivir de la mejor forma posible tal y como tú mismo has hecho en tu vida.
Y con esto quiero decir... que bastante presión se siente por el hecho de ser responsable de una vida humana como para que aun por encima autoimponer ciertas presiones que son impostadas y pertenecen a un imaginario; sea el que sea.
La superwoman de los 90 o esta madre pura del siglo XXI son arquetipos llenos de condicionantes y tan malo es uno como el otro cuando te fuerzan a cumplir con cánones que llevan a la culpa de no hacerlo.
Sea lo que sea que hagas en tu vida, hazlo porque te gusta. Porque te has informado contrastando puntos de vista. Porque encaja en tu vida. Que la raíz de ello sea el amor.
Cuando hacemos las cosas por miedo, ya sea a la culpa, a la crítica social o familiar, ya sea al pediatra... el resultado no será tan bueno como cuando realizamos lo que sea desde el corazón.
Por ello da la teta o el biberón con amor, usa el portabebes o el carrito con amor, déjale en su cuna o acurrúcalo a tu ladito con amor y todo saldrá bien.
En nuestro caso, la lactancia fue dura al principio pero con buena información y superando las dificultades aquí seguimos con lactancia a demanda. La comida la introdujimos poco a poco gracias a las indicaciones del Baby Led Weaning y hoy ya hacemos 3 comidas en familia y la gente alucina cuando Aiden come con sus manos desde carnes, pescados o fideos, y como debora la fruta o el yogur.
Decidimos confiar también en su capacidad de movimiento y adaptamos la casa para que pudiese moverse en libertad. No intervención y ayuda solo si es necesario.
Ahora disfrutamos viendo como por si mismo explora su entorno con delicadeza, supera retos que el camino le pone y poco a poco da sus primeros pasos solito.
El porteo ha sido nuestra gran salvación. Su alta demanda de contacto, teta y brazos en los primeros meses nos han llevado a no querer dejar los fulares y la, ahora tan práctica, Manduca. No cambio por nada el llevarlo pegado a mi, creciendo juntos, la comodidad de ser un bloque moviéndose fácilmente por la cotidianidad. Es nuestro método favorito sin duda. Aunque ahora mismo el carrito de paseo está ganando en ciertas ocasiones ya que le permite mayor libertad de movimiento y le gusta ir todo estirado viendo el mundo pasar. A mi me resulta incomodo y limitante pero a los abuelos les encanta asi que...respetamos y buscamos puntos de encuentro para que todos podamos disfrutar de la crianza del niño. Eso sí, la mochila la pide en ciertos momentos así que desde hace 15 días estamos combinando y así todos felices!
Seguimos compartiendo nuestra cama gigante, las noches siempre han sido los momentos de más alta demanda y aunque ya muestra más señales de independencia, necesita su tetita cerca muchas veces cada noche así que respetamos su ritmo y poco a poco ganará en independencia y la que lo echará de menos soy yo...y su papá! aunque le cueste un poco más reconocerlo.
Este año ha sido retante, duro, lleno de momentos límite, pero a la vez ha sido un año lleno de amor del bueno, de ese que no necesita edulcorantes.
Ha sido un año rebosante de primeras veces y momentos inolvidables.
Veo su cuerpecito, ya más niño que bebé, y aún no me creo que algo tan perfecto haya salido de mi cuerpo.
Ha crecido tan rápido que si seguimos así, para cuando me de cuenta ya se estará marchando de casa y yo escribiendo sobre el síndrome del nido vacío.
Nuestras elecciones son nuestras y no son mejores ni peores que las de nadie.
Seamos padres y madres unidos creando un mundo mejor para nuestros hijos y no para competir en absurdos debates de crianza que nos alejan en vez de acercarnos.
Un abrazo muy fuerte y ha seguir cambiando el mundo!
martes, 23 de febrero de 2016
Nuestra leche no sale gratis
Mi leche no sale gratis, desde luego que no.
La leche materna tiene un coste, uno que muchas mujeres no pueden pagar, otras no están dispuestas y las que decidimos que es un precio que vale cada céntimo invertido lo pagamos no sin posponer proyectos, invertir tiempo y enfrentarnos a situaciones para las que nadie nos había preparado.
Para poder ofrecer a nuestros hijos la leche que naturalmente ha sido diseñada para ellos las mujeres en la mayor parte de Europa tienen que reorganizar su vida laboral y familiar.
En mi caso, tras la baja maternal, la única opción viable fue dejar de trabajar por lo que la lactancia materna me ha costado un salario mensual, más de 1200 euros. Si lo equiparamos a la leche de fórmula que supone un coste de unos 100/200 euros al mes echando por lo alto..podríamos decir que una semana de leche materna (un bote de formula) me cuesta 300 euros.
Con políticas de conciliación que tuvieran en cuenta lo que implican 6 meses de lactancia materna exclusiva, que amparasen a las mujeres que entendemos que hay 9 meses de gestación fuera del útero y queremos estar disponibles para nuestros bebés, que abrazasen la idea de que los padres son necesarios en esos meses como soporte fundamental para confeccionar juntos una buena base que asiente a la futura familia, políticas de conciliación que soporten otros modelos familiares que necesitan aun más urgentemente de otras facilidades para asegurar el mejor de los cuidados para los nuevos miembros de nuestra sociedad.Con esos cambios desde luego nuestra sociedad avanzaría a pasos agigantados.
Como me gustaría que se valórase cada gota de leche que las mujeres producimos.
El cuidado de los niños también cuesta dinero, una fortuna cuando se pone en manos de personas externas, no entiendo porque a estas alturas los países europeos no cubren económicamente a las mujeres y hombres que dejamos de trabajar para tal propósito.
Mi leche tiene un valor más allá del económico. Mis cuidados tienen un valor más allá del económico, pero esta sociedad cree que es gratis, que porque la naturaleza permite que de mis pechos emane leche y de mis brazos amor ya no debo recibir compensación económica y pasar a depender de un marido o una tercera persona que nos sostenga.
Igualmente, para lidiar con el sentimiento de culpa y traer algo de dinero a casa, busco las mil y una para no ser un ingreso 0.
Ser madre, ser mujer, ser trabajadora, emprender, cuidar, amar, nutrir...
Nos enfrentamos solas a decisiones dificiles, siempre juzgadas, siempre menospreciadas.
Porque si das el pecho y dejas de trabajar, si das biberón y dejas de trabajar, si das el pecho y sigues trabajando, si dejas llorar o no, si crías con respeto o sigues patrones tradicionales más estrictos, siempre alguien sentirá el derecho de mirarte por encima del hombro.
Gratis.
Salimos gratis y algo así no muchos están dispuestos a perderlo.
La leche materna tiene un coste, uno que muchas mujeres no pueden pagar, otras no están dispuestas y las que decidimos que es un precio que vale cada céntimo invertido lo pagamos no sin posponer proyectos, invertir tiempo y enfrentarnos a situaciones para las que nadie nos había preparado.
Para poder ofrecer a nuestros hijos la leche que naturalmente ha sido diseñada para ellos las mujeres en la mayor parte de Europa tienen que reorganizar su vida laboral y familiar.
En mi caso, tras la baja maternal, la única opción viable fue dejar de trabajar por lo que la lactancia materna me ha costado un salario mensual, más de 1200 euros. Si lo equiparamos a la leche de fórmula que supone un coste de unos 100/200 euros al mes echando por lo alto..podríamos decir que una semana de leche materna (un bote de formula) me cuesta 300 euros.
Con políticas de conciliación que tuvieran en cuenta lo que implican 6 meses de lactancia materna exclusiva, que amparasen a las mujeres que entendemos que hay 9 meses de gestación fuera del útero y queremos estar disponibles para nuestros bebés, que abrazasen la idea de que los padres son necesarios en esos meses como soporte fundamental para confeccionar juntos una buena base que asiente a la futura familia, políticas de conciliación que soporten otros modelos familiares que necesitan aun más urgentemente de otras facilidades para asegurar el mejor de los cuidados para los nuevos miembros de nuestra sociedad.Con esos cambios desde luego nuestra sociedad avanzaría a pasos agigantados.
Como me gustaría que se valórase cada gota de leche que las mujeres producimos.
El cuidado de los niños también cuesta dinero, una fortuna cuando se pone en manos de personas externas, no entiendo porque a estas alturas los países europeos no cubren económicamente a las mujeres y hombres que dejamos de trabajar para tal propósito.
Mi leche tiene un valor más allá del económico. Mis cuidados tienen un valor más allá del económico, pero esta sociedad cree que es gratis, que porque la naturaleza permite que de mis pechos emane leche y de mis brazos amor ya no debo recibir compensación económica y pasar a depender de un marido o una tercera persona que nos sostenga.
Igualmente, para lidiar con el sentimiento de culpa y traer algo de dinero a casa, busco las mil y una para no ser un ingreso 0.
Ser madre, ser mujer, ser trabajadora, emprender, cuidar, amar, nutrir...
Nos enfrentamos solas a decisiones dificiles, siempre juzgadas, siempre menospreciadas.
Porque si das el pecho y dejas de trabajar, si das biberón y dejas de trabajar, si das el pecho y sigues trabajando, si dejas llorar o no, si crías con respeto o sigues patrones tradicionales más estrictos, siempre alguien sentirá el derecho de mirarte por encima del hombro.
Gratis.
Salimos gratis y algo así no muchos están dispuestos a perderlo.
jueves, 7 de enero de 2016
Soy una madre chupete (carta abierta a Estivill)
Tengo la suerte de haber aprendido a contrastar información para poder desarrollar una opinión propia y aunque sin conocer en profundidad el método conductista que propone el Dr. Estivill ya me negué a practicarlo no quería seguir opinando sin haber siquiera escuchado alguna de sus conferencias o entrevistas.
Reconozco que la opinión negativa al respecto la recibí tras la lectura de libros opuestos a métodos conductistas y no me hizo falta mucho más para saber que aunque respetable, no encajaba en mi idea de crianza.
Así que ayer, movida por la más absoluta inocente curiosidad, me dispuse a indagar por la Red sobre este doctor y así escuchar su opinión y sus argumentos.
Nada quiero objetar al respecto de su método ya que no tengo ni los estudios ni la preparación para hacerlo y creo que personas más capaces que yo ya lo han publicado en diferentes blogs y libros.
Yo solo quiero decirle a este doctor que se podía ahorrar la mención despectiva hacia cierto grupo de madres, como usted nos llama, que no somos partidarias de seguir su método.
En dicha conferencia entendí porque genera animadversión entre los partidarios de la crianza respetuosa.
Permita que le diga que sus palabras cargadas de despotismo pueden resultar ofensivas y que ese grupo de madres podría debatir perfectamente algunas de sus sugerencias y no por ello ser merecedoras de tal desprecio.
Personalmente yo me he quedado con las ganas de que alguien le dijera que los chupetes y los peluches son sustitutivos de la madre y no al revés como sugiere. Es más! estoy cansada de debatir este argumento así que permitame que le diga algo;
Yo, como mujer en poder pleno de mis facultades, habiéndo estudiado previamente diferentes opciones y entendido las diversas opiniones al respecto.
Declaro que decido libremente ser el chupete, el peluche de mi hijo, el paño de lágrimas, la compañera en su proceso evolutivo, la almohada, el biberón, su consuelo y su nana, su mecedora y su enfermera, su consejera y todo lo que haga falta y que su padre en uso de su libertad ha decidido ofrecerle su cuerpo como sofá, sus brazos como peluche y su alma como guía. Ambos nos hemos comprometido de manera consciente a ofrecer lo mejor a nuestro hijo no siendo siempre lo que èl quiera. Y como tal decisión usted debe respetarnos.
Estamos esforzándonos cada día por aprender a tratar con respeto y eliminando tantos condicionantes de crianzas pasadas que consideramos pueden no ser la mejor opción para nuestro hijo, que tratarnos de mujeres que no tenemos remedio muestra su derecho a pataleta (que lo tiene por supuesto)
Respetamos a a aquellas personas que tienen diferentes opiniones a las nuestras. Entendemos que en la vida todo se trata de elecciones y que por ello todas son igual de válidas. No me creo mejor que nadie por las decisiones que tomo con respecto a mi maternidad y mi visión de crianza de mi hijo. Tampoco quiero que nadie me haga sentir peor por ello.
Declaro amor incondicional al ser que se ha mecido durante 9 meses en mi vientre, si ha estudiado al feto como dice entenderá que está en constante mecimiento, y que gracias a los avances científicos y médicos pudo ser sacado de mi vientre en una cesárea exitosa.
No soy fundamentalista. He usado leche de fórmula cuando ha sido necesario y prescindido de ella lo más rápido posible. Uso fular pero también el carrito cuando es más adecuado.
Soy un ser humano con capacidad para discernir lo que me gusta de lo que no, lo que me conviene de lo que no y merezco todo el respeto del mundo inclusive si no estoy de acuerdo con su método y con muchas de las cosas que afirma que no son ciertas o al menos son científicamente debatibles.
Ninguno de nosotros Dr.Estivill disponemos de la razón universal así que agradecería que la próxima vez que una madre vaya a su consulta para tratar el trastorno del sueño de su hijo y muestre inconformidad ante métodos conductistas, tenga usted el respeto de atenderla de la mejor manera posible. Quizás pueda encontrar otra manera de tratar a sus pacientes y escribir un nuevo libro al respecto en el proceso.
Y si no hay alternativa para ello tenga usted la paciencia y el amor que hay que tener para tratar estos temas ya que los 50 euros de su consulta los va a recibir igualmente.
Att;
una madre chupete.
Reconozco que la opinión negativa al respecto la recibí tras la lectura de libros opuestos a métodos conductistas y no me hizo falta mucho más para saber que aunque respetable, no encajaba en mi idea de crianza.
Así que ayer, movida por la más absoluta inocente curiosidad, me dispuse a indagar por la Red sobre este doctor y así escuchar su opinión y sus argumentos.
Nada quiero objetar al respecto de su método ya que no tengo ni los estudios ni la preparación para hacerlo y creo que personas más capaces que yo ya lo han publicado en diferentes blogs y libros.
Yo solo quiero decirle a este doctor que se podía ahorrar la mención despectiva hacia cierto grupo de madres, como usted nos llama, que no somos partidarias de seguir su método.
En dicha conferencia entendí porque genera animadversión entre los partidarios de la crianza respetuosa.
Permita que le diga que sus palabras cargadas de despotismo pueden resultar ofensivas y que ese grupo de madres podría debatir perfectamente algunas de sus sugerencias y no por ello ser merecedoras de tal desprecio.
Personalmente yo me he quedado con las ganas de que alguien le dijera que los chupetes y los peluches son sustitutivos de la madre y no al revés como sugiere. Es más! estoy cansada de debatir este argumento así que permitame que le diga algo;
Yo, como mujer en poder pleno de mis facultades, habiéndo estudiado previamente diferentes opciones y entendido las diversas opiniones al respecto.
Declaro que decido libremente ser el chupete, el peluche de mi hijo, el paño de lágrimas, la compañera en su proceso evolutivo, la almohada, el biberón, su consuelo y su nana, su mecedora y su enfermera, su consejera y todo lo que haga falta y que su padre en uso de su libertad ha decidido ofrecerle su cuerpo como sofá, sus brazos como peluche y su alma como guía. Ambos nos hemos comprometido de manera consciente a ofrecer lo mejor a nuestro hijo no siendo siempre lo que èl quiera. Y como tal decisión usted debe respetarnos.
Estamos esforzándonos cada día por aprender a tratar con respeto y eliminando tantos condicionantes de crianzas pasadas que consideramos pueden no ser la mejor opción para nuestro hijo, que tratarnos de mujeres que no tenemos remedio muestra su derecho a pataleta (que lo tiene por supuesto)
Respetamos a a aquellas personas que tienen diferentes opiniones a las nuestras. Entendemos que en la vida todo se trata de elecciones y que por ello todas son igual de válidas. No me creo mejor que nadie por las decisiones que tomo con respecto a mi maternidad y mi visión de crianza de mi hijo. Tampoco quiero que nadie me haga sentir peor por ello.
Declaro amor incondicional al ser que se ha mecido durante 9 meses en mi vientre, si ha estudiado al feto como dice entenderá que está en constante mecimiento, y que gracias a los avances científicos y médicos pudo ser sacado de mi vientre en una cesárea exitosa.
No soy fundamentalista. He usado leche de fórmula cuando ha sido necesario y prescindido de ella lo más rápido posible. Uso fular pero también el carrito cuando es más adecuado.
Soy un ser humano con capacidad para discernir lo que me gusta de lo que no, lo que me conviene de lo que no y merezco todo el respeto del mundo inclusive si no estoy de acuerdo con su método y con muchas de las cosas que afirma que no son ciertas o al menos son científicamente debatibles.
Ninguno de nosotros Dr.Estivill disponemos de la razón universal así que agradecería que la próxima vez que una madre vaya a su consulta para tratar el trastorno del sueño de su hijo y muestre inconformidad ante métodos conductistas, tenga usted el respeto de atenderla de la mejor manera posible. Quizás pueda encontrar otra manera de tratar a sus pacientes y escribir un nuevo libro al respecto en el proceso.
Y si no hay alternativa para ello tenga usted la paciencia y el amor que hay que tener para tratar estos temas ya que los 50 euros de su consulta los va a recibir igualmente.
Att;
una madre chupete.
viernes, 20 de noviembre de 2015
Lactancia y la extracción poderosa.
Durante mi embarazo leí y releí toda la información que internet tuvo a mi disposición. Escuché atentamente las charlas sobre lactancia y enseguida aprendí la importancia del calostro, los errores más habituales durante los primeros meses, las crisis de crecimiento, el agarre, las grietas...
Una interminable lista que demostraba que a pesar de ser un acto muy natural nuestra sociedad había interrumpido la cadena de transmisión y apoyo a la lactancia por lo que a mi generación no le quedan muchas alternativas a la hora de enfrentarse al rotundo compromiso que significa la lactancia materna exclusiva.
En mi caso acudir a un grupo de lactancia era complicado pues mi holandés es apenas existente.
Así que los altibajos los superé gracias a todas las madres desinteresadas que comparten sus íntimas historias y al blog y foro de Alba Lactancia.
Pero hoy no quiero contaros la historia de nuestra lactancia. Aiden y yo estamos a punto de llegar a los 5 meses de exclusiva leche materna, aunque debo reconocer que un par de días con suplemento artificial no los pude evitar y nos ayudaron a coger impulso en esta carrera contra reloj que son los primeros días.
Hoy quiero contar mí experiencia con la técnica de la extracción poderosa y de como en 2 ocasiones en estos 5 meses la he podido llevar a cabo disfrutando de sus extraordinarios resultados.
En que consiste?
En la extracción manual o mediante sacaleches, en mi caso el Medela Swing, periódica que aumenta la producción de leche materna.
5 minutos de extracción en cada pecho, 10 en total, cada hora durante 48 horas descansando un máximo de 4/6 horas nocturnas. Así lo hice yo.
La primera ocasión fue recién nacido mi peque.
Unas grietas terribles y unos días en los que no conseguía un buen agarre del bebe dieron como resultado una bajada muy rápida de peso y la aparición de décimas de fiebre por lo que la suplementario fue necesaria. La extracción era tan pobre que tuvimos que usar leche artificial hasta que leí acerca de la extracción poderosa y tras 48 horas los suplementos fueron exclusivamente de mi propia reserva.
La Kraamzorg, una enfermera que se encarga de los cuidados en casa de la madre y el bebé recién nacidos (holanda tiene cosas excelentes!), estaba completamente anonadada debido a la rápida recuperación de peso y mi producción de leche. Pronto pudimos parar la suplementación y seguimos la lactancia sin problemas hasta hace una semana y media.
En la vacunación y la revisión de los 4 meses ocurrió una escena que ya había leído en muchas ocasiones y para la que me sentía más que preparada.
El peso no ha aumentado todo lo que la gráfica esperaba del niño y automáticamente la culpable era la calidad de mi leche, nadie hizo aun ninguna prueba para confirmar este hecho. Se me recomendó la suplementación con leche artificial y la inclusión de verduras y frutas a su dieta.
Salí de allí enfadada, frustrada por no saber explicarme mejor.
Habíamos pasado por la crisis de los 3 meses y entendí que era normal que el peso hubiera aumentado "solo " 500 gramos en un mes y que "solo " hubiera crecido 2 cm.
Pero al llegar a casa se me ocurrió recurrir de nuevo a la extracción poderosa por dos razones. Asegurarme de que mi producción de leche se regularice, tras la crisis es posible que hubiera un descenso en la producción y la segunda razón: documentar el proceso para mostrárselo a la doctora en el próximo control.
Creo urgente y necesario que las personas en contacto con mujeres comprometidas con su lactancia exclusiva se formen correctamente para ello.
Si alguien duda de la calidad o cantidad de producción que haga pruebas médicas.
No creo que ningún doctor recomiende la inyección de insulina si duda del correcto funcionamiento del páncreas. Primero se realizan pruebas, se diagnostica el problema y se procede en el tratamiento.
No soy una experta, solo sé que la extracción poderosa me ayudó en dos momentos cruciales.
Veremos como se toma la doctora los datos que demuestran como en menos de 24 horas mi extracción paso de 30 ml a 100ml.
Veremos como se toma mi indignación por los consejos que me hubieran encaminado a un probable destete anticipado y no deseado.
Veremos si esto sirve para que al menos mi doctora, la próxima vez que se encuentre con un caso parecido, sepa que se puede aconsejar algo más que un biberón extra..frutas y verduras.
Que fácil es mermar la seguridad que una mujer tiene en su capacidad de producir todo lo que su bebé necesita y que necesaria ea una intervención global en este tema.
Desde esta "mi" ventanita seguiré compartiendo experiencias y reflexiones con la esperanza de seguir aportando mi granito de arena.
Una interminable lista que demostraba que a pesar de ser un acto muy natural nuestra sociedad había interrumpido la cadena de transmisión y apoyo a la lactancia por lo que a mi generación no le quedan muchas alternativas a la hora de enfrentarse al rotundo compromiso que significa la lactancia materna exclusiva.
En mi caso acudir a un grupo de lactancia era complicado pues mi holandés es apenas existente.
Así que los altibajos los superé gracias a todas las madres desinteresadas que comparten sus íntimas historias y al blog y foro de Alba Lactancia.
Pero hoy no quiero contaros la historia de nuestra lactancia. Aiden y yo estamos a punto de llegar a los 5 meses de exclusiva leche materna, aunque debo reconocer que un par de días con suplemento artificial no los pude evitar y nos ayudaron a coger impulso en esta carrera contra reloj que son los primeros días.
Hoy quiero contar mí experiencia con la técnica de la extracción poderosa y de como en 2 ocasiones en estos 5 meses la he podido llevar a cabo disfrutando de sus extraordinarios resultados.
En que consiste?
En la extracción manual o mediante sacaleches, en mi caso el Medela Swing, periódica que aumenta la producción de leche materna.
5 minutos de extracción en cada pecho, 10 en total, cada hora durante 48 horas descansando un máximo de 4/6 horas nocturnas. Así lo hice yo.
La primera ocasión fue recién nacido mi peque.
Unas grietas terribles y unos días en los que no conseguía un buen agarre del bebe dieron como resultado una bajada muy rápida de peso y la aparición de décimas de fiebre por lo que la suplementario fue necesaria. La extracción era tan pobre que tuvimos que usar leche artificial hasta que leí acerca de la extracción poderosa y tras 48 horas los suplementos fueron exclusivamente de mi propia reserva.
La Kraamzorg, una enfermera que se encarga de los cuidados en casa de la madre y el bebé recién nacidos (holanda tiene cosas excelentes!), estaba completamente anonadada debido a la rápida recuperación de peso y mi producción de leche. Pronto pudimos parar la suplementación y seguimos la lactancia sin problemas hasta hace una semana y media.
En la vacunación y la revisión de los 4 meses ocurrió una escena que ya había leído en muchas ocasiones y para la que me sentía más que preparada.
El peso no ha aumentado todo lo que la gráfica esperaba del niño y automáticamente la culpable era la calidad de mi leche, nadie hizo aun ninguna prueba para confirmar este hecho. Se me recomendó la suplementación con leche artificial y la inclusión de verduras y frutas a su dieta.
Salí de allí enfadada, frustrada por no saber explicarme mejor.
Habíamos pasado por la crisis de los 3 meses y entendí que era normal que el peso hubiera aumentado "solo " 500 gramos en un mes y que "solo " hubiera crecido 2 cm.
Pero al llegar a casa se me ocurrió recurrir de nuevo a la extracción poderosa por dos razones. Asegurarme de que mi producción de leche se regularice, tras la crisis es posible que hubiera un descenso en la producción y la segunda razón: documentar el proceso para mostrárselo a la doctora en el próximo control.
Creo urgente y necesario que las personas en contacto con mujeres comprometidas con su lactancia exclusiva se formen correctamente para ello.
Si alguien duda de la calidad o cantidad de producción que haga pruebas médicas.
No creo que ningún doctor recomiende la inyección de insulina si duda del correcto funcionamiento del páncreas. Primero se realizan pruebas, se diagnostica el problema y se procede en el tratamiento.
No soy una experta, solo sé que la extracción poderosa me ayudó en dos momentos cruciales.
Veremos como se toma la doctora los datos que demuestran como en menos de 24 horas mi extracción paso de 30 ml a 100ml.
Veremos como se toma mi indignación por los consejos que me hubieran encaminado a un probable destete anticipado y no deseado.
Veremos si esto sirve para que al menos mi doctora, la próxima vez que se encuentre con un caso parecido, sepa que se puede aconsejar algo más que un biberón extra..frutas y verduras.
Que fácil es mermar la seguridad que una mujer tiene en su capacidad de producir todo lo que su bebé necesita y que necesaria ea una intervención global en este tema.
Desde esta "mi" ventanita seguiré compartiendo experiencias y reflexiones con la esperanza de seguir aportando mi granito de arena.
jueves, 5 de noviembre de 2015
Quiero ser una mamá normal
Todo lo que quiero es ser una mamá normal, pero para eso hay que aprender muchas cosas porque lo "normal" industrializado ha llevado las prácticas más naturales a la categoría de excéntricas o desnaturalizadas.
No hay madres peores ni mejores, familias modelo o padres invencibles. Somos seres humanos haciendo lo que podemos de la mejor manera que sabemos hacerlo.
Pero si hay algo en lo que me gustaría contribuir es en el cambio de la percepción de lo que es normal vs lo que era normal porque la revolución industrial lo cambió todo.
Sólo llevo 4 meses siendo mamá, aunque llevo muchos años leyendo y estudiando sobre la maternidad porque mi necesidad de control me obliga a ello, cuando llega la hora de la verdad te sientes igual de pérdida y desbordada..pero ese es otro tema.
En estos 4 meses el conflicto entre lo que haces y lo que otras personas opinan sobre lo que haces ya es más que palpable pero mi respuesta es siempre la misma; yo solo quiero ser una madre normal.
Porque lo normal es dar el pecho a tu hijo al menos 2 años siendo 6 meses exclusivos para luego comenzar con una adaptación a la alimentación adulta, asegurando todos los nutrientes y defensas necesarios gracias a la leche materna.
Opciones personales y problemas a parte, si el sistema sanitario y la sociedad estuvieran mejor preparadas esto que acabo de escribir no sería motivo alguno de conversación.
Chirría en muchas de las mentes que me rodean porque lo normal era que el biberón y el chupete colmasen todas las necesidades del bebé.
La industrialización necesitó de mano obrera femenina e infantil, para ello la leche de fórmula y los chupetes hicieron posible que las madres pudieran ausentarse durante las largas jornadas laborales mientras sus hijos crecían fuertes y sanos.
Con los años, los cambios sociales eliminaron la mano de obra infantil pero poco se hizo en la mejora de las madres trabajadoras.
Hoy tenemos países en los que se pueden disfrutar de largas bajas maternales y paternales para que más mujeres y hombres puedan disfrutar de su nuevo rol con normalidad.
Para mí, ellos marcan el camino que los demás deberíamos seguir.
Cuando me dicen que mi hijo me usa de chupete siempre me surge ese sentimiento de confusión ya que el chupete fue el que se inventó para que el bebé lo usase como si fuera la madre, pero tantos años de uso normalizó lo que era antinatural.
El tiempo de succión plástica es tiempo que ese bebe necesita en contacto con su madre, por ello quiero poder ofrecerle el pecho tantas veces como necesitemos con naturalidad y normalidad.
"Pero es que eres esclava de tu hijo"
Noooooo
Solo soy una mujer que quiere ser una madre normal y una madre normal utilizará todo su conocimiento y sus posibilidades para satisfacer a su hijo. Sea cual sea tu posicionamiento hacia temas como este, vas a estar siempre pendiente y responderás siempre a las necesidades de tu hijo. Unas se agacharan 100 veces a recoger y limpiar el chupete del suelo y otras los pondremos a la teta. No entiendo porque pelear.
No entiendo tampoco las palabras sacrificio o esclavitud en cuanto a maternidad se refiere. Entiendo la palabra responsabilidad. Entiendo que las prioridades cambian y que toda tu vida se revoluciona con la llegada de un hijo pero no creo que sacrificio sea la palabra en la que base toda esta experiencia. Hay renuncias pero también hay ganancias inesperadas. Sacrificio suena a algo que echaré en cara en un futuro y prefiero vivir estos años con un enfoque diferente.
Sólo quiero ser una mamá normal.
Cuando dormimos los 3 juntos no busco una revolución social, no intento criar a un nuevo mesías. Sólo disfruto de esta nueva etapa y de tenerle bien cerquita siempre. Es menos agotador responder a sus necesidades de esta manera pero simplemente hacemos lo que muchas otras culturas encuentran normal y lo que durante muchos años era normal también en la nuestra.
Sólo quiero ser una mamá normal y es que a veces uso carrito pero la mayor parte del tiempo mi pequeño Alien camina conmigo en su fular.
No soy una hippie o una "loca de los fulares",aún solo tengo 2, aunque bien podría parecer de alguna secta cuando se me llena la boca de buenas palabras acerca del porteo.
Es más que normal y beneficioso portar a tu bebé al menos los primeros nueve meses, el llamado 2o embarazo. Ese período que hubiera pasado en nuestro vientre si no fuera biológicamente imposible para nuestra especie.
No quiero convencer a nadie de que mis decisiones son mejores que otras, tampoco quiero que traten de convencerme de que mis elecciones darán como resultado un ser dependiente y falto de autonomía.
Sólo quiero ser una madre normal y lo normal es lo que tu haces cada día.
Internet te da la oportunidad de informarte bien al respecto, tu tienes el poder de decisión lo único que me molesta es que se sigan perpetuando mitos y leyendas que se encargan de llenar de culpa tu mochila de maternidad.
Así que sí, soy una madre normal haciendo cosas normales, estoy segura de que hagas lo que hagas tu también eres normal. Por lo que dejemos de saltar a la defensiva y simplemente utilicemos esa energía luchadora para conseguir mejoras sociales que nos permitan a todas ser "una mamá normal".
Hoy os dejo un enlace en vez de una foto para ayudar a canalizar toda esa fuerza de la que hablaba antes.
Un abrazo a todas esas mamás que lo que quieren es lo mejor para sus hijos, eso es lo único normal.
En que trabajo cuando no trabajo?
No hay madres peores ni mejores, familias modelo o padres invencibles. Somos seres humanos haciendo lo que podemos de la mejor manera que sabemos hacerlo.
Pero si hay algo en lo que me gustaría contribuir es en el cambio de la percepción de lo que es normal vs lo que era normal porque la revolución industrial lo cambió todo.
Sólo llevo 4 meses siendo mamá, aunque llevo muchos años leyendo y estudiando sobre la maternidad porque mi necesidad de control me obliga a ello, cuando llega la hora de la verdad te sientes igual de pérdida y desbordada..pero ese es otro tema.
En estos 4 meses el conflicto entre lo que haces y lo que otras personas opinan sobre lo que haces ya es más que palpable pero mi respuesta es siempre la misma; yo solo quiero ser una madre normal.
Porque lo normal es dar el pecho a tu hijo al menos 2 años siendo 6 meses exclusivos para luego comenzar con una adaptación a la alimentación adulta, asegurando todos los nutrientes y defensas necesarios gracias a la leche materna.
Opciones personales y problemas a parte, si el sistema sanitario y la sociedad estuvieran mejor preparadas esto que acabo de escribir no sería motivo alguno de conversación.
Chirría en muchas de las mentes que me rodean porque lo normal era que el biberón y el chupete colmasen todas las necesidades del bebé.
La industrialización necesitó de mano obrera femenina e infantil, para ello la leche de fórmula y los chupetes hicieron posible que las madres pudieran ausentarse durante las largas jornadas laborales mientras sus hijos crecían fuertes y sanos.
Con los años, los cambios sociales eliminaron la mano de obra infantil pero poco se hizo en la mejora de las madres trabajadoras.
Hoy tenemos países en los que se pueden disfrutar de largas bajas maternales y paternales para que más mujeres y hombres puedan disfrutar de su nuevo rol con normalidad.
Para mí, ellos marcan el camino que los demás deberíamos seguir.
Cuando me dicen que mi hijo me usa de chupete siempre me surge ese sentimiento de confusión ya que el chupete fue el que se inventó para que el bebé lo usase como si fuera la madre, pero tantos años de uso normalizó lo que era antinatural.
El tiempo de succión plástica es tiempo que ese bebe necesita en contacto con su madre, por ello quiero poder ofrecerle el pecho tantas veces como necesitemos con naturalidad y normalidad.
"Pero es que eres esclava de tu hijo"
Noooooo
Solo soy una mujer que quiere ser una madre normal y una madre normal utilizará todo su conocimiento y sus posibilidades para satisfacer a su hijo. Sea cual sea tu posicionamiento hacia temas como este, vas a estar siempre pendiente y responderás siempre a las necesidades de tu hijo. Unas se agacharan 100 veces a recoger y limpiar el chupete del suelo y otras los pondremos a la teta. No entiendo porque pelear.
No entiendo tampoco las palabras sacrificio o esclavitud en cuanto a maternidad se refiere. Entiendo la palabra responsabilidad. Entiendo que las prioridades cambian y que toda tu vida se revoluciona con la llegada de un hijo pero no creo que sacrificio sea la palabra en la que base toda esta experiencia. Hay renuncias pero también hay ganancias inesperadas. Sacrificio suena a algo que echaré en cara en un futuro y prefiero vivir estos años con un enfoque diferente.
Sólo quiero ser una mamá normal.
Cuando dormimos los 3 juntos no busco una revolución social, no intento criar a un nuevo mesías. Sólo disfruto de esta nueva etapa y de tenerle bien cerquita siempre. Es menos agotador responder a sus necesidades de esta manera pero simplemente hacemos lo que muchas otras culturas encuentran normal y lo que durante muchos años era normal también en la nuestra.
Sólo quiero ser una mamá normal y es que a veces uso carrito pero la mayor parte del tiempo mi pequeño Alien camina conmigo en su fular.
No soy una hippie o una "loca de los fulares",aún solo tengo 2, aunque bien podría parecer de alguna secta cuando se me llena la boca de buenas palabras acerca del porteo.
Es más que normal y beneficioso portar a tu bebé al menos los primeros nueve meses, el llamado 2o embarazo. Ese período que hubiera pasado en nuestro vientre si no fuera biológicamente imposible para nuestra especie.
No quiero convencer a nadie de que mis decisiones son mejores que otras, tampoco quiero que traten de convencerme de que mis elecciones darán como resultado un ser dependiente y falto de autonomía.
Sólo quiero ser una madre normal y lo normal es lo que tu haces cada día.
Internet te da la oportunidad de informarte bien al respecto, tu tienes el poder de decisión lo único que me molesta es que se sigan perpetuando mitos y leyendas que se encargan de llenar de culpa tu mochila de maternidad.
Así que sí, soy una madre normal haciendo cosas normales, estoy segura de que hagas lo que hagas tu también eres normal. Por lo que dejemos de saltar a la defensiva y simplemente utilicemos esa energía luchadora para conseguir mejoras sociales que nos permitan a todas ser "una mamá normal".
Hoy os dejo un enlace en vez de una foto para ayudar a canalizar toda esa fuerza de la que hablaba antes.
Un abrazo a todas esas mamás que lo que quieren es lo mejor para sus hijos, eso es lo único normal.
En que trabajo cuando no trabajo?
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